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Lo que dice de ti la fuente que usas para escribir (I)

Lo que dice de ti la fuente que usas para escribir (I)
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Estamos acostumbrados a que los expertos analicen los arabescos de nuestra caligrafía. Sin embargo, dichos análisis distan bastante de la rigurosidad: no tienen en cuenta, por ejemplo, que las personas pueden tener muchos motivos para inclinarse por una y otra letra según el día, el material empleado o el tiempo que hace que no escribe (por ejemplo, cuando me paso dos semanas sin escribir a mano, mi letra parece como recién nacida, titubeante y un poco excéntrica; matiz que se corrige en los días sucesivos. Y también suele decirse que la universidad estropea mucho la letra habida cuenta de la velocidad a la que debemos tomar los apuntes).

La grafología como modo de peritaje, pues, tiene más sustento que la grafología como modo de correlacionar la forma con la que escribimos con nuestra personalidad.

No obstante, el análisis de nuestra personalidad en base al tipo de letra que empleamos es mucho más fiable si tiene en cuenta el tipo de fuente de que usamos para escribir en ordenador: dicha fuente es estable, está determinada previamente, y acostumbra a estar anclada estéticamente en el consumidor.

Al menos es lo que cree Aric Sigman, miembro de la Society of Biology y de la Royal Society of Medicine y miembro adjunto de la British Psychology Society. Sigman advierte que lo suyo no es una ciencia exacta, y ni siquiera se declara experto en tipografía, pero que puede darnos mucha información del consumidor de una fuente no tanto por lo que concierne a su decisión como por las connotaciones que arrostra dicha fuente a nivel social.

Algo similar a lo que sucede con nuestro peinado, la música que escuchamos o el coche que compramos: forma parte de nuestro código indumentario de representación social.

Según los estudios de Sigman, pues, emplear determinadas fuentes, independientemente de cómo seamos en realidad, proyectará una personalidad a los demás. De igual modo que llevar un piercing en el labio influirá en los demás sobre la percepción que tienen de nosotros. O usar un papel sucio y arrugado para presentar nuestro Currículum Vitae.

En la siguiente entrega de este artículo os expondré las conclusiones de Sigman sobre lo que desprende cada fuente. Para ello, eso sí, os recomiendo que abráis vuestro procesador de textos y tecleéis un texto de prueba aplicándole las diversas fuentes que os vaya mencionando.

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