Compartir
Publicidad

'Sólo es una planta', enseñando la marihuana a los niños

'Sólo es una planta', enseñando la marihuana a los niños
Guardar
2 Comentarios
Publicidad
Publicidad

No sé si es coincidencia o el síntoma de una dinámica más extendida y profunda. Resulta que el fin de semana pasado nos encontrabámos con un libro que enseñaba a los niños la cirugía estética y este nos damos de bruces con It's just a plant, un libro infantil para enseñar la marihuana. La verdad es que no es mi intención convertirme en coleccionista de productos editoriales frikis (sabiendo con certeza que cualquier libro imaginable, por demencial que sea, ha sido publicado en Estados Unidos al menos una vez) pero me empiezo a preguntar si los libros infantiles no se están convirtiendo en maneras de excusar cualquier responsabilidad embarazosa.

Hay un aspecto excusable de It's just a plant, y es que se trata de un libro autoeditado por lo que parece (o intenta) ser un 'lobby' a favor de la legalización del cannabis. No es por lo tanto un libro publicado por una editorial infantil, como era My beautiful mommy, es producto underground. Sin embargo, es encomiable el esfuerzo de divulgación (o propaganda: juzgue usted mismo al final de este post) que han puesto en distribuir el libro, No sólo es accesible íntegro en internet sino que está traducido a once idiomas, español incluído. Por algún extraño motivo, sin embargo, han considerado que la bandera de Castilla y León es la representante de toda la hispanidad. Este es el nivel de rigor técnico y coherencia que vamos a encontrar en el relato.

La historia comienza como todos los horrores de esta vida, con una niña entrando sin avisar en el cuarto de sus padres. Los suyos son un poco hippies (al loro al arco iris como dosel) y están fumando porros. La madre decide entonces llevar a la niña por un recorrido educativo por el ciclo vital de la maría. Conocemos al granjero que la planta, a la doctora que la receta, a los camellos que la venden, a los polis que a regañadientes les detienen lamentando la arbitrariedad de las leyes... ¿Cómo? ¿Que no os creeis que en un libro infantil salgan camellos? ¡Pero si hasta explican el rico mundo de los eufemismos para la hierba!

–Disculpe señorita, yo la llamo la, la, la–.

–Y yo–, dijo el otro, –la llamo ganya–.

–Yo la llamo cannabis sativa–, dijo el tercero.

–¿Eh?– dijo el cuarto. –Yo la llamo... pasto, mota, bareta, maracachafa, chachi bombo y Maria Jua

Me encanta como han captado la reacción de estupor fumado del cuarto. Por lo demás creo que sintetiza la bobería de esta iniciativa. Pretende luchar contra la idea de que no es bueno demonizar algo como la marihuana cuándo es mucho más efectiva la educación. Nada que objetar en este sentido. Sin embargo está hecho de forma idiota. Principalmente porque utiliza el argumento más estúpido del mundo: "La marihuana es estupenda pero tú no puedes catarla porque eres una niña, así que cuando seas mayor ya decides tú si fumas o no". Apoyado por afirmaciones de una equidistancia como la siguiente:

Médicos, maestros, artistas, actores, hasta alcaldes y presidentes. La marihuana pone felices a muchas personas. Otras personas dicen que es maravillosa.

La alusión a los presidentes es de puro genio, lástima que los niños no vayan a pillarlo. Tampoco creo que quíen halla hecho este libro pensase mucho en los niños. No está hecho para que los niños aprendan sobre la maría, está hecho para que se vuelvan porreros sin complejos. O que al menos los padres puedan serlo. Estos libros pretenden normailizar cualquier situación a ojos del niño con la mínima implicación de sus padres. Eso es cualquier cosa menos educación.

Afortunamente nosotros somos adultos responsables y podemos tomar la decisión correcta: la de leer este libro y partirnos de risa con él. Es más, estoy seguro de que va a convertirse en objeto de culto entre porretas. Su lectura en estado psicotrópico debe ser una experiencia trascendente.

Sitio Oficial | It's just a plant

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio