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'El Paraíso perdido': Pablo Auladell reimagina el clásico de Milton
Novela gráfica

'El Paraíso perdido': Pablo Auladell reimagina el clásico de Milton

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John Milton publicaba la que sería su obra maestra, 'El Paraíso perdido', en 1667. Para entonces, frisaba los sesenta años, se había quedado ciego (de noche componía los versos y por la mañana pedía que se los transcribieran) y había vuelto a casarse con una joven de veinticinco años. Su obra se convertiría en un éxito casi de inmediato: a lo largo de más de diez mil versos en "estilo épico inglés", Milton relataría la caída de Lucifer y las huestes infernales, así como el pecado original de nuestros primeros padres. Su legado es tan importante para la cultura occidental que en el imaginario popular hemos llegado a confundir las escenas bíblicas originales con las que reescribe el poeta inglés en su obra. Sexto Piso edita ahora esta monumental obra, trasvasada ahora al formato de la novela gráfica.

Sin duda, Auladell tenía delante un reto considerable al adaptar tamaña obra a un formato como la novela gráfica. La edición de 'El Paraíso perdido' del alicantino ha sufrido numerosos escollos en su camino: encargada originalmente por la editorial Huacanamo e interrumpida hasta en dos ocasiones, le ha llevado a su autor cerca de cinco años de trabajo terminarla. Una dilatación en el tiempo que también afectó a la manera en que el autor planteaba su obra; como él mismo dice, el dibujante que empezó el proyecto no era el mismo que el que lo finalizó. Pero Auladell prefirió, antes que homogeneizar tan titánico trabajo (el resultado son más de trescientas páginas divididas en cuatro cantos), dejar testimonio de la evolución de su trazo como artista. El mismo finaliza con estas palabras su introducción:

Sólo ahora que he terminado de dibujarlo, me siento de veras preparado para comenzar a dibujar 'El Paraíso perdido'.

Ardua tarea tenía por delante en verdad. Pero Pablo Auladell es un excelente artista: lo ha demostrado numerosas veces, tanto en sus ilustraciones para libros ('Cuentos maravillosos', 'La leyenda del santo bebedor', que aquí reseñamos) como en su obra como autor completo de novela gráfica (la excelente 'Soy mi sueño', editada por De Ponent). Y sale airoso y con nota de este auténtico tour de force que es el mano a mano con Milton.

Paraiso perdido sexto piso
Auladell hace un magnífico trabajo de síntesis, reduce al mínimo necesario los textos en caja para dar todo el protagonismo al diálogo: aquí la poesía la evoca la imagen. El estilo y el color recrea una estética renacentista, en la que se han limitado expresamente los colores, con un sobrio blanco marfil y unos pocos detalles de color como contrapunto. El autor huye de representaciones canónicas de demonios con garras y tridentes, infiernos llameantes o dioses con batas y largas barbas blancas. Se ha estilizado al máximo, dejando sólo lo necesario para que funcione. El resultado es una estética con reminiscencias de clasicismo, con unas figuras que casi podemos pensar que son estatuas cinceladas que cobran vida ante nuestros ojos para representar un drama de carácter épico.

'El Paraíso perdido' cuenta la rebelión de los ángeles, la caída de Lucifer y su ansia de venganza, que se verá colmada, de forma indirecta, con el descubrimiento del pecado por parte del hombre. Satanás se ha convertido en el "Señor de este mundo", y es el protagonista de la obra desde el primer momento en que Lucifer, aún servidor de Dios, observa las dependencias del cielo (y donde Auladell tiene un detalle genial cuando, por un momento, el arcángel Miguel mira al lector directamente a los ojos y con ella lo transporta dentro del libro para contarle de primera mano cómo cayó el Lucero del Alba). Adán es, sí, creado a imagen y semejanza de Dios (los rasgos son inequívocos), pero Satanás se nos antoja muy humano: atrapado por el ansia de libertad, hoy (al menos, desde el Romanticismo), leemos la figura de Lucifer como una figura prometeica, liberadora. Se nos describe como envidioso, altanero, colérico, y sin embargo, la suya es una lucha legítima. Lo peor es que entrevemos en esa lucha que sostiene con Dios un mecanismo más de Su voluntad: toda un gran paripé orquestado para su mayor gloria. ¿Es, en el fondo, su rebelión, una causa tolerada por Dios para representar su dualidad, para crearse un enemigo? Satanás es el más humano de todos.

Si, como plantea la teología moderna, el Infierno no es un sitio lleno de llamas, llanto y crujir de dientes, sino que es el estado de desesperación fruto del distanciamiento de Dios, Auladell lo refleja muy bien en el paisaje que dibuja como el infierno. No es un abismo de fuego, sino una turbia extensión desolada y gris, de cielos encapotados, que no permiten ver el sol (que es luz, verdad, belleza y vida). La premisa de Milton, el problema del mal, es la misma que esta adaptación. El libre albedrío del hombre es la causa de su caída del Paraíso, de ese exilio de la condición edénica primigenia de la que Adán y Eva se despiden, al final de la obra, bajo la sombra amenazante de la espada flamígera del arcángel Miguel. Un final sin palabras, porque no son necesarias: Auladell lo capta magníficamente con sus imágenes.

Paraiso Perdido Portada
Todos podemos tener en mente, cuando hablamos del conocido libro de Milton, las ilustraciones que siempre lo han acompañado: los extraordinarios grabados de Doré. Auladell se aleja de ellos y se apropia de la obra, haciéndola ágil y sirviendo de puente magistral entre el mundo literario y el pictórico.

En resumen, estamos ante una adaptación soberbia que nos redescubre otra cara del clásico de Milton y una de las mejores obras del año en cuanto a novela gráfica se refiere.

'El Paraíso perdido'
Pablo Auladell sobre el texto original de John Milton.
Sexto Piso, 2015.
Cartoné. Color. 320 pgs. 27€
ISBN: 978-84-15601-93-7

Más información | Ficha en Sexto Piso
En Papel en Blanco | 'La leyenda del santo bebedor', de Joseph Roth

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