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Francisco Ibáñez prepara 'La venganza de los cincuentones'

Francisco Ibáñez prepara 'La venganza de los cincuentones'
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Si hay una historia de éxito en el cómic español esa es la de Mortadelo y Filemón, los personajes de Francisco Ibáñez. Durante una larga temporada mantuvieron ellos sólos la industria de la historieta en España, a costa de sacrificar al autor y transformarse en una producción masiva cuyos resultados son olvidables. Pero a pesar de todo las creaciones de Ibáñez resistieron, medraron, y cumplirán cincuenta años en enero de 2008. Y pese a la avalancha de reediciones y homenajes que se aproxima, parece que sus tiempos no son ya los que corren.

En la presentación de un tomo recopilatorio Ibáñez, que tiene ahora 71 años, ha anunciado que sus dos próximos álbumes tratarán sobre las Olimpiadas (un clásico de la producción mortadeliana) y de una aventura en la que se enfrentarán a los villanos que han ido encerrando durante estos años. Su título será La venganza de los cincuentones y aún no hay nombres confirmados, pero se puede especular con una lista de enemigos prácticamente infinita, de Drácula al "racista".

A Mortadelo y Filemón les ha pasado lo mismo que a los salarios en estos cincuenta años: que estaban mejor cuando estábamos peor. La desastrosa pareja de agentes no triunfó sólo por ser una parodia de la series americanas y europeas, sino por tocar la fibra sensible de cierto complejo de inferioridad desafiante tan típico de por aquí.

España estaba al margen de occidente y retrasada en lo económico, tecnológico, social y no digamos político cuando aparecieron. Pero nuestro privilegio era el de reirnos de ello. De tener una T.I.A. en lugar de la C.I.A., de usar zapatófonos, de ser genuinamente incompetentes en todos los aspectos y terminar siempre corriéndonos a ladrillazos.

Yo tengo la mitad de años que Mortadelo y Filemón y recuerdo haber compartido con mis compañeros ese sentimiento. De que cualquier cosa hecha en España debía tener como un regustillo a chapuza y cutrez para ser verosímil. Es un concepto que quizás no conecte con los nuevos lectores de cómics, que han crecido en "la octava economía mundial y subiendo, por encima de Canadá, oiga. ¡Canadá!".

Creo que Ibáñez lo sabe, que al héroe crepuscular (incluso el de mofa) sólo le queda echar la mirada atrás y enfrentarse a los viejos fantasmas. Sólo así me explico el proyecto de La venganza de los cincuentones. Bienvenida sea la nostalgia.

Vía | Yahoo! Noticias

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