Compartir
Publicidad
Los mejores cómics de 2016
Novela gráfica

Los mejores cómics de 2016

Publicidad
Publicidad

Ha costado, pero finalmente os puedo presentar lo que para mí sería la lista de los cómics más destacados de 2016. Para hacer esta lista normalmente soy bastante exigente: normalmente no suelo incluir en ella más de doce títulos (a uno por mes, aunque realmente no se hayan publicado así) y en ella no hago divisiones: entra cualquier tipo de cómic, tebeo, novela gráfica, bd o manga que haya leído. Todo está incluido: cómic nacional, internacional, independiente, mainstream o lo que sea, porque podríamos alargarnos hasta lo indecible. Esta selección se basa en los 170 títulos (aproximadamente) que he podido leer durante 2016, ni más ni menos. No hay que buscar extrañas razones, ni especular que esté conchabado con alguna editorial o tonterías semejantes que a veces se pueden leer en los comentarios de seleccione como ésta. Soy mortal y como tal sólo me es dado llegar a un cierto número de lecturas. Si hay cosas mejores que no están en esta lista ('El ala rota', 'Paper girls'...), probablamente es porque no he llegado a ellas. Y ya está. Así pues, ésta es una selección personal e intransferible fruto de mi experiencia lectora. Aquí la tenéis:

(En el título de cada cómic tenéis el enlace a la reseña si anteriormente fue publicada en Papel en Blanco. Están listados en el mismo orden en que aparecen en la imagen superior)

· 'La favorita', de Matthias Lehmann (La Cúpula)

Constance tiene diez años, y es una huérfana que vive encerrada en un caserón junto a sus abuelos, un calzonazos adicto al alcohol dominado por su sádica mujer. Constance es todo lo feliz que puede ser una niña de diez años encerrada en una mansión de la que no puede salir, pero un gran secreto que está alcanzando su masa crítica y que terminará por descubrirse. Jugando con diversos géneros y formatos, Matthias Lehmann articula en esta novela gráfica un folletín a la vieja usanza donde nada es lo que parece.

· 'Intrusos', de Adrian Tomine (Sapristi)

Ya dijimos en su momento que Tomine se maneja mejor en las distancias cortas, y es que el tomo que este año editó Sapristi con algunas historias breves es de lo mejor de su producción. El costumbrismo de Tomine llega aquí a otro nivel condensando las influencias de autores como Chris Ware, Daniel Clowes, Jaime Hernández o David Mazzucchelli. Historias cotidianas sobre lo cruel o insensata que es la vida con nosotros.

· 'Cuadernos japoneses', de Igort (Salamandra)

A medio camino entre el cuaderno de viajes y la autobiografía, 'Cuadernos japoneses' es una obra con vocación intimista, que pretende retratar Japón a la vez que lo hace sobre su propio autor, apelando a una serie de valores tradicionales que Igort admira y cuya íntima relación apenas habríamos sospechado al inicio de la novela gráfica.

· 'Hombre' (integral), de Ortiz y Segura (Evolution Comics)

En realidad se trata de una reedición de material clásico, del que Glénat-EdT sacó, poco antes de su colapso, una edición en dos tomos. En este brutal volumen, con una encuadernación superior, se reúnen todas las historias de este serial postapocalíptico de Ortiz y Segura, una de las mejores obras españolas de su época. Humano, muy humano, se trata, quizá, de una de las aportaciones españolas básicas a la ciencia-ficción.

· 'Diagnósticos', de Agrimbau y Varela (La Cúpula)

Los autores argentinos Agrimbau y Varela proponen en 'Diagnósticos' todo un planteamiento experimental para hablar de diversos trastornos neurológicos. Forzando los límites de la narrativa gráfica, ésta es una obra valiente y que a veces recuerda a la experimentalidad de otros autores como Shintaro Kago.

· 'Un verano en las dunas', de Seth (Fulgencio Pimentel)

Se trata de una recopilación de algunos primeros trabajos del autor canadiense conocido por aquella genial 'La vida está bien si no te rindes'. Dos historias costumbristas, de carácter autobiográfico, en las que Seth reflexiona, desde la distancia y la ironía, sobre su yo adolescente.

· 'La Visión 1: Visiones del futuro' King, Walta y Bellaire (Panini)

'Westworld' ha sido la serie revelación del año en televisión, y en ella se ha podido explorar un tema tan interesarante como la inteligencia artificial, la construcción de la identidad y el misterio de la autoconciencia robótica. Pero antes de su estreno, esos temas ya se exploraban, de una forma más ligera, en esta nueva serie del vengador sintético de Marvel. Tom King coge a La Visión y le otorga una familia y la típica casa de los suburbios norteamericana para crear una historia que se aleja del tono superheroico habitual y se centra en los esfuerzos de la familia robótica por aparentar una humanidad que, en realidad, no tienen.

· 'Descender', de Lemire y Nguyen (Astiberri)

Con un prodigioso dominio de la narración, y un argumento con una tensión que va in crescendo, 'Descender' es una propuesta fresca, atractiva, y que engancha al lector. Ciencia-ficción de espíritu clásico, pero pasado por un tamiz moderno que lo emparenta con series como 'Saga', todo ello empaquetado con el extraordinario talento a las acuarelas de Dustin Nguyen.

· 'Glenn Gould', de Sandrine Revel (Astiberri)

Sandrine Revel plantea en 'Glenn Gould: una vida a contratiempo' una biografía del músico que revela su lado más personal: las relaciones con su familia, los tira y afloja con su representantes, pero sobre todo, su amor absoluto por la música, por el momento casi metafísico de la interpretación, cuando la música se convierte en un instrumento de la trascendencia.

· 'Jane, el zorro y yo', de Isabelle Arsenault y Fanny Britt (Salamandra Graphic)

En esta novela gráfica nos encontramos viajamos al Montreal de los años ochenta para conocer a Hélène, una muchacha de doce años cuyo día a día es su pequeño infierno. Dejada de lado por sus compañeras y con una autoestima por los suelos, su único consuelo es la lectura de 'Jane Eyre', con cuya desgraciada protagonista se siente identificada. Un cómic sobre el tema del acoso escolar y sobre el poder sanador de la literatura, con un dibujo de excepción.

· 'La imbatible Chica Ardilla', de VVAA (Panini)

Coincido con la opinión de Albertini: 'La imbatible Chica Ardilla' es una serie extraordinariamente divertida. Al igual que con 'Howard El Pato', en 'Chica Ardilla' se recoge lo más peculiar del Universo Marvel y se presenta con un toque cómico delicioso. Una serie más que recomendable tanto al acostumbrado a los cómics de superhéroes como para el que quiera acercarse al género.

· 'Capitán Harlock Dimensional Voyage', de Leiji Matsumoto y Kouichi Shimaboshi (Norma)

Os tengo que conceder que este Capitán Harlock no es original. Su creador, el sensei Matsumoto, se presta aquí a hacer una especie de reboot con un joven dibujante, Kouichi Shimaboshi, que adapta la historia clásica de Harlock a una nueva generación de lectores de manga. Es decir, que lo tiene todo: fidelidad a la historia y al diseño de personajes original, y nueva estética mucho más atractiva (que los puretas me perdonen) y acorde con nuestros tiempos. Que el original es de hace unos cuarenta años, chicos. A mí me ha encantado.

· 'Intemperie', de Javi Rey (Planeta)

Es curioso como una novela tan complicada, o rica en un vocabulario casi extinto (o eso nos decía Sergio Parra en su momento), y que parecía que, en su núcleo estético, no podría ser versionada, encuentra en las manos de Javi Rey una adaptación al cómic muy bien lograda, que no pretende recrear los mismos efectos de la original, sino simplemente usar los mecanismos del cómic para contar una buena historia. Y vaya si lo hace.

· 'Mary Shelley: la muerte del monstruo', de Raquel Lagartos y Julio César Iglesias (Diábolo Ediciones)

Ahora que se cumplen los 200 años de la creación de la criatura de Frankenstein, 'La muerte del monstruo' nos acerca a una Mary Shelley ya anciana y enferma, que va rememorando su vida a través de las conversaciones que tiene con sus familiares. En diálogo constante con ella, ese monstruo que ella creó y que forma parte de sí misma, y que representa su lado más oscuro, la razón por la que resistir a tantas adversidades que la vida le puso delante. Una novela gráfica que intenta acercarse a la mujer a través del personaje que la eclipsó.

· 'La vida', de Tyto Alba (Astiberri)

Tyto Alba retrata en esta novela gráfica la complicada relación entre Pablo Picasso y el artista catalán Carles Casagemas. Una relación difícil de dos artistas que durante una época de su vida se necesitan el uno al otro, pero que finalmente se revelarán como muy diferentes, con un destino que les alejará cada vez más. Una historia sobre la amistad, pero también sobre la depresión y la culpa muy interesante.

Y ésta es mi particular selección. ¿Y vosotros? ¿Qué tebeos elegiríais como lo mejor del año?

En Papel en Blanco | La ACDCómic completa su lista de cómics esenciales de 2015

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio