Compartir
Publicidad

Shuster y Siegel reconocidos por fin como padres de Superman

Shuster y Siegel reconocidos por fin como padres de Superman
Guardar
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Crearon a uno de los iconos más representativos del siglo XX, la figura que más seres humanos reconocen en el mundo - como reveló un estudio estadístico -sólo por detrás de Jesucristo, y en algún caso confundido con él. Dieron lugar a una de las marcas más extendidas y rentables, capaz de codearse con la Coca-Cola y McDonalds. Pero se les negó la paternidad de su obra y murieron prácticamente en la miseria. Un tribunal ha zanjado finalmente una de las mayores vergüenzas del mundo del cómic reconociendo los derechos de Jerry Siegel y Joe Shuster sobre Superman. Lástima que ya no estén aquí para verlo.

Siegel y Shuster crearon a Superman en 1938, en aquél Manhattan bullicioso previo a la Segunda Guerra Mundial que albergó la Edad Dorada de la historieta. Las revistillas de cómics eran por entonces un fenómeno de masas y docenas de jóvenes autores, la mayoría sin preparación artística, muchos de ellos de origen judío y refugiados de la turbulenta Europa, competían entre duras condiciones y sueldos de miseria por crear los personajes más fantásticos y las aventuras que les llevarían al éxito. Una magnífica reconstrucción de ese mundo la encontramos en Las asombrosas aventuras de Kavalier & Clay de Michael Chabon, inspirada en gran medida en la triste historia de Siegel y Shuster.

Al tratarse de debutantes, Siegel y Shuster vendieron la primera historieta de Superman a la revista Action Comics según el trato habitual, cediendo todos los derechos a la editorial. El nuevo héroe, con su flamante uniforme y capa al viento y sus formidables poderes (aunque por aquél entonces no volaba, daba unos súper-saltos un tanto ridículos), triunfó inmediatamente y se convirtió en el buque insignia de Action Comics, posteriormente Detective Comics y finalmente la poderosa DC, alma máter de otros como Batman, Flash, Wonder Woman... Pero Siegel y Shuster no entraron en sus planes.

Al contrario, el reconocimiento de que Superman fue creado por Siegel y Shuster es bastante reciente. Aunque los autores demandaron repetidamente a la editorial, DC salió siempre vencedora esgrimiendo el contrato leonino que se firmó en un primer momento. Una lección interesante, todo sea dicho, para los que aseguran que ahora los derechos de autor están peor que nunca. El caso es que los dos autores no obtuvieron más que migajas testimoniales hasta que Time Warner, propietaria a la sazón de DC, cedió al clamor indignado del mundo del cómic y les concedió una pensión vitalicia de 20.000 dólares anuales. Hay que pensar que por entonces ya se había estrenado la primera película de Superman y la franquicia facturaba millones...

Ahora la tortilla acaba de darse la vuelta de golpe. Un tribunal ha decretado que los herederos de Siegel (Shuster murió sin descendencia) poseen el 50% del personaje y tienen derecho al mismo porcentaje de los beneficios que produzca la franquicia. Más interesante (para los demás, no para ellos evidentemente) es que Warner Bros - DC deberá consultar con ellos los productos que quiera realizar con Superman. Además, en 2013 los herederos de Shuster podrán dar por terminada la licencia de Superman en DC, transformando para siempre los cómics tal y cómo lo conocemos.

Es un buen momento para invitaros a buscar ese primer número de Action Comics, ese legendario debut del héroe más grande de los tebeos (no me pongáis remilgos que está ahí, dónde todos sabéis). Es interesante ver qué clase de Superman era el que habían concebido Siegel y Shuster. Seguro, parece bastante tonto dando brincos por ahí, y la ciencia-ficción de la época suena hoy un tanto casposa. Pero no encontraremos supervillanos ni batallas espaciales. Lo que hace Superman es proteger a una mujer que está siendo maltratada por su marido, probar que un condenado a muerte ha sido encarcelado erróneamente y desemascarar a un senador corrupto. Sí: antes de que le hicieran abofetearse con genios del mal y alienígenas interdimensionales, Superman fue un héroe social. Uno que hubiera sonreído con un poso de amargura por esta victoria a destiempo.

Vía | El País

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio