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Dos españoles, héroes de la II Guerra Mundial

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Encontré el otro día, hurgando en mi biblioteca, un viejo texto de Juan Cabal, nada menos que del año 1977 del pasado siglo por la Editorial Juventud. El libro en cuestión se llama ‘Los héroes universales de la literatura española’ y en su día lo compré porque incluye entre los grandes héroes literarios a uno de carne y hueso, el Cid Campeador. La posibilidad de que un ser humano se convierta en ficción me pareció muy interesante, sobre todo si comparamos a El Cid con Don Quijote. Pero ese es otro tema.

Los héroes han cambiado, no en su fondo teórico pero sí en su forma de presentarse ante nosotros como personajes de ficción, en su empaque como es obvio. De allí que vayamos a visitar a dos españoles de ficción tan reales como cualquier lector. Ambos nacen del trabajo de dos grandes novelistas: Ignacio del Valle (Oviedo, 1971) y Javier Menéndez Llamazares (León, 1973). Ambos coincidieron en 2009 publicando historias de héroes españoles durante la II Guerra Mundial.

Ignacio del Valle nos presenta en ‘Los demonios de Berlín’ (Alfaguara, 2009) a un viejo conocido de sus lectores Arturo Andrade, soldado de la División Azul, con un aire muy de novela negra, protagoniza una historia que envuelve al lector en una tela de araña de buena documentación, frases para recordar y una trama que nos aguanta al borde de la página para llevarnos en volandas hasta su brillante final. Arturo Andrade cumple con valor su misión y busca desesperadamente mantenerse a flote en medio del drama del fin de la II Guerra Mundial. Su misión, es dar con el asesino de Ewald von Kleist desplegándose desde este hecho una novela de ritmo y fondo de gran altura literaria.

Por su parte, Javier Menéndez Llamazares nos presenta en su primera novela ‘El método Coué’ (Editorial Funambulista, 2009) a Manuel Llamazares, piloto de la Escuadrilla Azul que combatió junto con los alemanes en aquel conflicto bélico. Manuel, piloto de los buenos, no es exclusivamente un personaje nacido de la ficción, es el rescate del autor de una vieja pero interesantísima historia de familiar. Manuel, como Arturo, se ve inmerso en una misión que no es sólo sobrevivir, es también amar y resolver la intriga en la que se encuentra y que le lleva hasta las puertas de la mismísima Gestapo.

Dos héroes modernos, dos hombres que poco sabían que tendrían en sus manos la vida y la muerte de muchos y de que muchos celebrarían, escépticos, claro está, sus hazañas en su tierra natal. Porque la verdad, hay que reconocerlo que hasta hace muy poco nos hemos visto como héroes de nada. Pero allí está la Literatura, para suplir esa falta de héroes patrios en los momentos difíciles. Ya saben ustedes que en materia de popularidad heroica hay que saber venderse y de eso saben más Rambo y sus amigos de reparto.

Tanto Arturo Andrade como Manuel Llamazares están hechos de la misma técnica: rigor, conocimiento del personaje y una excelente dotación de sentimientos y emociones que humanizan y acercan a estos personajes a los lectores que, aunque no se lo crean, también son personajes. Pero hay en ese domino técnico una deuda más que ambos autores pagan: la creación de atmósferas verosímiles y equilibradas donde estos personajes se puedan desarrollar. Mérito de ambas novelas, tan cercanas y tan distintas.

Si como hemos dicho al principio con El Cid y el Quijote asistimos a esa fascinante paradoja que es la ficcionalización del ser humano (el Cid) y la humanización del personaje (El Quijote) en una suerte de camino de ida y venida en el cual todos somos parte de una novela superior que se escribe. En estas novelas se da el mismo caso: Manuel Llamazares existió, la foto de la portada de la novela de Javier Menéndez Llamazares, es del protagonista mientras que Arturo Andrade es pura ficción. De hecho, en un momento de la novela de Ignacio del Valle se le dice literalmente esto a Andrade:

“De hecho, usted no existe”, a lo que responde, “Soy consciente”

¿Cuál de los dos personajes es el verdadero? Ambos. ¿Cuál de ellos es más humano? Ambos. La literatura y su prodigio de inaugurar universos y de traer de la nada al todo de la vida a personajes es la responsable de toda esta belleza.

Los demonios de Berlín.
Editorial Alfaguara.
ISBN: 978-84-204-2332-6
427 páginas.

El método Coué.
Editorial Funambulista.
ISBN: 978-84-96601-67-3
452 páginas.

Más información |Los demonios de Berlín en Alfaguara. El método Coué en Editorial Funambulista.

En Papel en blanco |‘El día D’ de Anthony Beevor. La verdad sobre Normandía.

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