Compartir
Publicidad

Entrevista a Agustín Fernández Mallo (I)

Entrevista a Agustín Fernández Mallo (I)
Guardar
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Agustín Fernández Mallo (La Coruña, 1967) es un licenciado en Ciencias Físicas que escribe en sus ratos libres, cuando puede y quiere, y según dijo en una entrevista a El Cultural, por ahora le va bien así. Es un estudioso de la poesía y de la posible relación entre el arte y la ciencia. Tiene un blog en FNAC y otro en Alfaguara. Consiguió, sin una promoción comercial ni agentes, crear una novela considerada de las mejores en español de los últimos años. El contenido de Nocilla Dream es denso, hipnótico y en algunos aspectos, revolucionario. Su nueva obra es su secuela, titulada Nocilla Experience.

"Un día en la vida de cualquiera está lleno de historias que no se sabe cómo comienzan ni cómo terminan (...). Al final del día, pensamos que el día ha tenido sentido, por muy fragmentado que haya sido. La unión de todo eso es el propio sujeto."

Sobre Nocilla Experience

Papel en Blanco: Buenas tardes, Agustín, y gracias por atendernos. Si busca Nocilla Experience en Google, obtendrá más de 20.000 resultados. ¿Es consciente de la expectación que ha despertado su obra?

Agustín Fernández Mallo: Sí, pero no tanto. Prefiero no mirar por Google esas 20000 entradas. Prefiero funcionar como si todo eso no pasara. Hay que poner una barrera. Si no, estás perdido.

PeB: Durante la lectura de su obra me estuve haciendo la misma pregunta, ¿Es correcto llamar “novela” a Nocilla Experience?

AFM: A ver, sí y no. A mí esas denominaciones me importan bien poco. Para mí es un poema, sólo eso. En mi cabeza se mezcla con mis libros de poemas, y no soy capaz a distinguir los unos de los otros. Supongo que eso es porque todas mis obras parte del mismo pulso poético que, aunque después se amplifique de maneras diferentes y diversas, es lo mismo. Ahora bien, entiendo que para que el mercado y el lector puedan clasificar hay que poner algo, y bueno, pues la palabra novela no está mal. De hecho hay unos personajes y una voluntad de reunión, de cierre, por muy abierto que sea.

PeB: Su personaje Harold corre por toda América como Forrest Gump, y en la película Chungking Express, de Wong Kar-Wai, un tipo recolecta latas de piña que caduquen el día del cumpleaños de su ex-novia (Harold hace lo propio con cajas de cereales). ¿Es el cine una influencia fundamental de esta película? ¿Quién sería el adecuado para adaptar Nocilla Experience: Jim Jarmusch, David Lynch, Wes Anderson...?

AFM: Es que lo considero lógico y natural. Para mí eso no es problema, el asunto está en apropiarse de eso y darle un giro, descontextualizarlo, para que adquiera otras resonancias. Prácticamente todo está escrito, prefiero ser honesto y jugar con eso a camuflar historias mil veces vistas bajo una prosa personal. El cine es tan importante para mí como la literatura. Ni más ni menos. Del cine aprender un tipo de narrativa más sintética, menos adjetivada, y de la literatura un estilo.

PeB: Todo el tiempo se aprecia una intensa relación entre la poética y la ciencia. ¿Qué piensa usted realmente al respecto?

AFM: Pienso que las ciencias son una de la poéticas del siglo 21, creo que con ellas se pueden articular metáforas nuevas, otras formas de entender poéticamente el mundo, mejor dicho, de construir poéticamente el mundo, ya que, como todos sabemos, toda cultura no es más que una construcción.

PeB: El contenido de Nocilla Experience es rico y diverso. Tengo que agradecerle, por ejemplo, haber descubierto la música de Sufjan Stevens o la figura de Henry J. Darger. Sin embargo, es el texto 92 el que personalmente creo que sintetiza las intenciones de su obra. Le recuerdo: “Es bueno ser consciente de la historia popular, pero siempre es refrescante escuchar a alguien que llega con algo nuevo”. Aplicado a la literatura, ¿puede ser ése el lema de su libro?

AFM: Puede que ese sea el lema no sólo del libro, sino de lo que creo que debería ser toda actividad humana más o menos creativa. Yo no sé si mi literatura consigue eso, pero creo que de manera innata ese espíritu está en el libro. Y digo innata porque yo no me levanté un día y me dije, voy a hacer algo que revolucione un poco el panorama, no. Sencillamente me levanté un día y me puse escribir sin saber dónde me llevaría la narración, mezclando cosas que para mí eran totalmente naturales, no experimentales. Sencillamente me dejé llevar por un instinto netamente poético, y dejando que el spam (como diría Vicente Luis Mora), entrara en el libro de una manera convenientemente poetizada. Sólo eso. Ni siquiera sabía si alguien me iba a editar todo esto.

PeB: ¿Piensa que Nocilla Experience puede abrir los ojos a otras personas a una nueva literatura? No se puede negar que es un libro curiosísimo e inspirador.

AFM: Al principio pensaba que no, pero después he visto que sí, que hay gente que anda por esos caminos, y me alegro. Para mí la clave está en buscar las ligazones metafóricas y muy equilibradas. Si no, se quedan en una mera yuxtaposición de textos sin mucho sentido.

PeB: La estructura de su obra hace pensar en un blog. ¿Son los blogs literatura? ¿Periodismo? ¿Caben los blogs en el mercado editorial?

AFM: Curiosamente, cuando lo escribí, no pensaba en los blogs, era el año 2004, y sólo frecuentaba un blog, y no era el boom de blogs que hay ahora. Pensaba más bien en lo que es un día en la vida de cualquiera, que está lleno de historias que caza al vuelo, de historias que no se sabe cómo comienzan y ni cómo terminan, cosas que oyes al vuelo, cosas que ves, cosas que piensas, etc. Y sin embargo, al final del día, pensamos que el día ha tenido sentido, por muy fragmentado que haya sido. ¿Y cuál es el nexo, la unión de todo eso? Pues obviamente el propio sujeto. Haz tú ahora los paralelismos que veas entre eso y mi libro.

PeB: Por último, ¿qué encontraremos en Nocilla Lab, tercer volumen de su trilogía Nocilla? ¿Nos volverá a sorprender?

AFM: Pues quizá sí, porque es bastante distinto en forma y contenidos. Para empezar es en primera persona, y hay partes con imagen (como fotografías). En realidad es una historia de aventuras un poco curiosa.

En Papel en Blanco | Agustín Fernández Mallo

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio