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'La camarera' de Markus Orths

'La camarera' de Markus Orths
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Vaya por delante que no suelo hablar de libros que no me han gustado. Que un libro guste o no normalmente suele ser una cuestión muy personal y subjetiva, y la verdad es que me siento mucho más cómoda hablándoos de libros que me han encantado. Vaya también por delante que el día que leí La camarera de Markus Orths fue un día horrible y exasperante, y eso, quieras o no, también influye en el calado de los libros. Como bien dice mi compañero Fausto, cada libro tiene su momento, y mucho me temo que aquel día era nefasto para cualquier cosa.

Lo vi recomendado, lo creáis o no, en una revista de moda. Me llamó la atención por su temática y por su estética retro (que a mí lo retro me mola), y aunque tenía un libro a la mitad y otros pendientes, su pequeño tamaño me animó a llevármelo conmigo cuando comía en mi trabajo, y más tarde a la cita con la peluquería. Lo leí en esos dos ratos, de hecho en la peluquería aún me sobró tiempo (ya os digo que fue un día exasperante…). Como os digo, ese día no estaba ya especialmente receptiva, pero el caso es que tras terminarlo me quedó una sensación más bien amarga.

‘La camarera’ nos cuenta la historia de Lynn Zapatek, limpiadora de las habitaciones del hotel Eden, con un pequeño problemilla… Y es que esta criaturita está tan ávida por conocer las vidas ‘normales’ de sus clientes que al menos una vez a la semana pasa la noche bajo la cama de una de las habitaciones. Que está ocupada, por supuesto.

‘La camarera’ se lee deprisa, en dos ratos literalmente, y no te queda sensación de que sea pesada, ni mucho menos. Lo que sí te queda es una sensación constante de estupor, de querer decir a cada párrafo ¿Pero qué...? Lynn tiene un problema, ha estado ingresada en un psiquiátrico y continúa con la terapia, pero nunca sabes de qué se trata. Alguna vez intuyes que puede ser cleptomanía y otras veces adicción a fármacos, pero nunca llegarás a saberlo. También mantiene una relación extraña con su jefe, intuimos que de índole sexual, pero que tampoco aclara nada. Y así continuamente.

Markus Orths

Lynn se encuentra sola, aislada del mundo, y lo único que quiere es llegar a ser ‘normal’, como los demás. Sin embargo, nunca llegas a empatizar con ella, no llega a importarte lo que le ocurra finalmente. Los personajes están desdibujados, como meros paseantes, a excepción de Chiara, la prostituta con la que iniciará una historia de amor desigual.

Markus Orths es un autor alemán muy reconocido en su país. Su mayor éxito es La mujer travestida, publicado en España por Salamandra y que va a ser adaptado al cine en breve. Acumula algunos de los premios más importantes de su país, como el Berlin Open Mike, el premio Sir Walter Scott, o el Premio de Limburgo. Seix Barral planea publicar próximamente Lehrerzimmer, algo así como Sala de profesores, que narra las aventuras surrealistas de un profesor recién llegado a un peculiar instituto.

Es el primer libro que leo de él, y lo cierto es que no escribe mal, ni muchísimo menos, pero si bien la forma no me disgusta, el contenido de este libro me falla. No sé si es problema mío al leerlo en un día chungo, o que realmente el tema no me termina de enganchar, pero lo cierto es que terminé el libro sin pena ni gloria y sin importarme nada lo que le ocurriera a la protagonista. ‘Lehrerzimmer’ me ha llamado mucho la atención, pero espero que no ocurra lo mismo que con ‘La camarera’, que también tenía muchas ganas y al final fíjate…



Lynn pasa las primeras horas allí sola. En esos momentos escucha lo que sucede en su interior. Pero no oye nada, tan sólo su pulso, a veces. Lynn se vacía por completo, los ojos cerrados, se sume en un estado de somnolencia. Cuando la puerta se abre y alguien entra en la habitación se sobresalta, vuelve en sí, apoya las manos en el vientre. Entonces está despierta. Entonces está allí.



Seix Barral
143 páginas
ISBN: 978-84-322-2861-2
15 euros

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