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'La carta cerrada' de Gustavo Martín Garzo

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Una vez más me ha pasado, no puedo evitarlo, siempre me salto los libros que tengo por leer y me dejo llevar por un autor que no conozco de nada. Esa es la manera más lógica de explicar cómo llegué a La carta cerrada, ya que nunca había oído hablar de Gustavo Martín Garzo. Y la verdad es que es extraño que no me sonara de nada su nombre, ya que cuenta con un gran número de novelas y tiene en sus vitrinas el Premio Nadal entre otros, además de contar con su propia colección en la editorial Lumen. Desde luego no ha estado nada mal mi primera toma de contacto con este autor.

Lo que en principio llamó mi atención fue la fantástica portada y la cuidada presentación que tiene. Pero pasando a lo importante, he de decir que la primera impresión fue magnífica, abres el libro, empiezas a leer y te encuentras con una forma de escribir realmente bonita y nada rebuscada. Este es sin duda uno de los puntos fuertes de la novela, y es que el simple hecho de leerla gusta, independientemente de la historia.

'La carta cerrada' nos ofrece por encima de todo el retrato de una familia de los años treinta. Una historia que comienza con el amor de una joven pareja alegre y con muchas ganas de vida. Se trata del matrimonio protagonista sobre el que girará toda la novela. La forma en que se conocieron y las locuras que hizo el padre para conquistarla son especialmente divertidas. Pero poco tardará la madre, Ana, en darse cuenta que su entonces novio, policía de profesión, tiene un lado violento y oscuro. Pronto se acabarán casando y teniendo dos hijos.

Cuando el hijo mayor de la pareja muere en un extraño y poco claro accidente, la pareja romperá los pocos lazos que le unían ya y, aunque siguen juntos, poco tienen que ver el uno con el otro, ni siquiera comparten cama. Empezará entonces Ana a intentar deshacerse de la red que ha tejido el amor sobre ella, llegando incluso a plantearse abandonar a su familia. Es en este punto donde aparece la carta cerrada del título, ya que le dejará a su hijo Daniel una carta que él nunca llegará a abrir.

Y es ahora, cuando los dos rememoran toda esta historia y todo lo que han vivido. Así, Martín Garzo utiliza a Ana y a Daniel para contarnos la historia desde dos voces distintas, a veces incluso con dos versiones sobre el mismo hecho. A través de ellos iremos viendo desfilar un sinfín de personajes de toda índole y cada uno con su historia personal cargada a cuestas y marcándole la vida.

Gustavo Martín Garzo

De entre todos estos, destacar la figura del padre, un policía al que le gusta estar en la calle y codearse con lo más bajo, prostitutas, ladrones,... necesita de esas relaciones para sentirse vivo, llegando en ocasiones a ser extremadamente violento. Ana no tardará en darse cuenta de las continuas infidelidades de su esposo, pero como lamentablemente estamos hartos de ver, Ana calla, aguanta por sus hijos e intenta llevarlo lo mejor posible, pero todo tiene un límite... Y el límite se llama Carmina y su hija Paula. Sin duda es especialmente dura esta parte en la que se mezcla amistad, infidelidades, una hija muy enferma y una culpa eterna. No diré más para no estropear uno de los puntos fuertes de la novela, pero impactante sí que es desde luego.

En cuanto a los puntos débiles, cabe decir que la parte central de la novela me parece más floja. Tiene un arranque excelente y Martín Garzo nos mantiene totalmente enganchados con su forma de escribir y con la historia, pero a medida que avanza parece estancarse un poco. Eso sí, al final recupera otra vez el tono del inicio y nos devuelve el interés inicial con creces, llegando a conseguir los mejores momentos del libro en este tramo. El otro punto débil sí me parece más llamativo, y es que como he venido diciendo tiene una forma de narrar realmente bonita y elegante. Sin embargo en ocasiones, sin venir a cuento, nos sorprende con algún pasaje que no tiene nada que ver con el estilo de la novela, narrándonos hechos que parecen metidos en la novela con calzador, sin saber cuál es el motivo. Sirva como ejemplo el episodio lésbico de Ana, bastante fuera de lugar.

Pero salvo por estos detallitos, 'La carta cerrada' deja muy buen sabor de boca y nos hace disfrutar con muy buenos momentos. De hecho, en muchísimos párrafos podemos encontrar frases que querremos recordar por mucho tiempo, ya que el autor vallisoletano tiene una gran capacidad para decir, envueltos en su forma de narrar, pensamientos que a todos se nos pasan por la cabeza alguna vez. La sensación final que me queda es haber descubierto a un autor del que seguro leeré más obras, si no tiempo al tiempo...

En todos los pueblos del mundo, en todas las casas, en el momento de la muerte, siempre había alguien que se acercaba al difunto y, cerrando los ojos, le pedía en secreto que se despertara. Nunca sucedía pero, aun así, en el corazón de los hombres seguía existiendo el absurdo deseo de intentarlo una y otra vez.

Lumen Colección: Gustavo Martín Garzo 272 páginas ISBN: 9788426417534 20,90 euros

Más información | Ficha en Lumen

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