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'Sale el Espectro', de Philip Roth: Primeras Impresiones

'Sale el Espectro', de Philip Roth: Primeras Impresiones
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Reconozco, ante todo, que nunca antes había leído al maestro Philip Roth, y es por eso que la subjetividad implícita de este artículo puede verse seriamente determinada por la sorpresa, y por qué no, la complacencia.

Philip Roth (1933- ) es un novelista estadounidense y judío que ha sido premiado y aplaudido en numerosísimas ocasiones, y no en vano ha sido considerado uno de los mejores autores del siglo XX. Sale el Espectro es su nueva novela, donde da cabida como protagonista a su eterno alter-ego, Nathan Zuckerman, por enésima vez.

Aunque sólo he leído el primer capítulo, ya puedo tomar conclusiones sólidas para elogiar la calidad literaria de esta obra, marcada por su elegancia estilística, digna de los clásicos, y por esa gélida visión de la propia realidad individual, tan norteamericana, ligada a un irreverente, pero escondido, sentido del humor. Con todo ello, uno piensa enseguida en Raymond Carver o Saul Bellow. Lo cierto es que Sale el Espectro tiene pinta de no ser de las mejores de su autor, como si este relato fuera simplemente un ejercicio terapéutico por/para el propio Roth, o una tarea para mantenerse en forma literariamente hablando. Y eso, por supuesto, dice mucho del autor.

Encontramos a un Zuckerman que no vive en Nueva York, sino que está retirado en el campo, viviendo como puede la incontinencia fisiológica propia de su avanzada edad, en un entorno solitario e incapaz de romper la armonía del propio espacio personal e intransferible del protagonista. Ya en las primeras páginas, el lector ve cómo el narrador deambula entre un relato autobiográfico que alterna de forma fluida y agradable con chispas de reflexión literaria, y cuenta, como quien no quiere la cosa, una anécdota con su amigo Larry Hollis y unos gatos que le regala.

A pesar de las amplias descripciones de situación que propone Roth como eje central de sus párrafos, es en los efectivos diálogos donde se desvela la personalidad de cada personaje. La inseguridad oculta en Larry la vemos en sus afirmaciones, y en su triste destino final, así como el lado sensible (a su pesar) de Zuckerman, que lo único que quiere es definir una distancia prudencial con el mundo para mantener su rutina de escribir con estabilidad.

En definitiva, una delicia de primer capítulo que proporciona al lector unas claras y amigables conclusiones sobre las virtudes literarias de Philip Roth, y el gran potencial en la lectura de este Sale el Espectro.

Lectura del Primer Capítulo | ElCultural

En Papel en Blanco | Philip Roth

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