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Conociendo a Ángel González

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A partir del próximo 27 de mayo se podrá encontrar en las librerías la biografía que el poeta granadino Luis García Montero ha escrito sobre aquel que fuera su amigo y también consagrado poeta, Ángel González. El libro, titulado Mañana no será lo que Dios quiera, empieza así:

No sé si ustedes conocen al poeta Ángel González. Su palabra revela una mezcla de filósofo clásico y de anciano del lugar, de superviviente estoico que lo ha visto todo y lo cuenta todo, mientras pide una última copa para no dar por terminada la noche que de manera inevitable se pierde ya por la grieta rojiza del amanecer. Detrás de su barba blanca esconde un mentón demasiado corto y una vida demasiado larga.

Una vida demasiado larga que llegó a su fin en enero del 2008, a la edad de 82 años. Pero este libro es un canto a la vida, a la vida de Ángel González, a su infancia en Asturias y a su juventud, hasta su ingreso en la facultad de Periodismo.

Acercándonos al Oviedo de 1925 en que el poeta llegó al mundo, uno va descubriendo a través de pequeños detalles y anécdotas el contexto en que creció y se formó quien llegaría a ser uno de los poetas más destacados de la Generación del 50 a la que pertenecieron otros poetas como Jaime Gil de Biedma. Una generación, que en sus orígenes, hizo de sus palabras símbolo y compromiso de la lucha antifranquista.

La vida y la poesía de Ángel González (que a veces se entrecruzan de manera irremediable), estuvo marcada por la Guerra Civil y la posguerra, y por la muerte de su padre, un gran pedagogo repúblicano que falleció al poco de nacer él. García Montero nos acerca un Ángel González de carne y hueso, para quien «crecer es una tarea difícil, una fatalidad.» Pero creció, y se aferró a la poesía para nunca más abandonarla.

Y esta lucha por crecer en un tiempo difícil, en una geografía hostil, la describe García Montero con sus palabras que tampoco pueden dejar nunca del todo de parecerse a la poesía. Este libro nació de las conversaciones que tuvieron durante los últimos años ambos poetas, un diálogo entre dos generaciones, dos territorios, dos maneras de entender la poesía.

Una aproximación tan cercana, tan sincera, tan entrañable y tan divertida, en la se rinde homenaje no sólo a Ángel Gonzalez, sinó a todos aquellos libros, paisajes, familiares y amigos que contribuyeron a que pueda ser recordado hoy como uno de los poetas más importantes en lengua castellana de los últimos tiempos. Así termina el primer capítulo, ¿verdad que promete?

La memoria no mantiene fría la cabeza, prefiere jugar con los recuerdos, elegir, tejer un mundo claro, volverle los forros al pasado. Los periódicos de la época confirman que entre 1925 y 1934 abundaron en Asturias los días lluviosos, las heladas y los veranos breves. Sin embargo en los primeros capítulos de esta historia van a dominar los cielos azules, las mañanas de sol, los atardeceres suaves, los pantalones cortos, y un barrio casi asaltado por el olor del campo. De día se escucha el andar tranquilo de las vacas. Por la noche, el canto de los grillos.

Editorial: Alfaguara (colección Letras Hispánicas) Páginas: 424 ISBN: 978-84-204-2320-3

Más información | Ficha en Alfaguara Vía |El País En Papel en blanco | Ángel González

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