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Nuevo número de la revista 'Hay que embriagarse (con poesía)'

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Recientemente, la poesía ha estado de actualidad en Papel en Blanco por el atrevido e inteligente post de mi compañero Sergio Parra, titulado La poesía me parece una estafa. No penséis que se trata de un ataque indiscriminado contra este género, sino más bien una reflexión acerca de la rima, un recurso que, según Sergio, resulta artificial.

Esta discusión me sirve como punto de partida para presentar el nuevo número de la revista Hay que embriagarse (con poesía), cuyo título rememora un escrito del gran poeta Baudelaire. Se trata de una publicación editada por la asociación cultural La Vida Rima, que promueve diversas actividades desde su cuartel general en Madrid. Debido al retraso con respecto al anterior número, en esta ocasión han decidido juntar los números 2 y 3 en un sólo ejemplar que roza las 100 páginas.

La revista publica diversos poemas de autores jóvenes llegados desde diversos puntos de la península, e incluso del otro lado del charco. Por lo general, todos deciden prescindir de la rima y apostar por el verso libre para plasmar sus inquietudes, en poemas que, por lo que he leído, beben preferentemente de la melancolía y la soledad. Sus palabras vienen acompañadas de una serie de ilustraciones entre las que me gustaría destacar las de Fernando Falcone, que tienen un punto inquietante que me resulta irresistible.

Podéis leer la revista online y descubrir a sus autores a través de este enlace. Pronto se editará también en papel. Como aperitivo, os dejo un poema del madrileño Luis Morales, titulado Poeta muerto.

Tendido sobre el asfalto, contemplando esa locura intangible que se extiende en la cima de la noche siento las flores negras y el viente negro, y la negrura de mí mismo siento, el permanente olor de la fruta muerta, la esquiva imprecación del vino siento, el roce encadenado de las moscas, la extraña esclavitud de las estrellas, las gotas empreñadas de domingo, el peso de dos libros sin bolsillo, la firme indecisión de los espejos, un golpe en la mejilla, un bar que se vacía, un verso de cenizas siento, aunque no tenga sentido.

Sitio oficial | Es hora de embriagarse

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