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'La mirada perversa', de Edogawa Rampo
Relatos

'La mirada perversa', de Edogawa Rampo

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Satori está haciendo una labor encomiable de recuperación de los grandes nombres de la literatura japonesa, tanto de la clásica como de la moderna y marginal. Uno de los autores que Satori ha contribuido a recuperar es Edogawa Rampo, del que hemos visto editado en nuestro país 'Los casos del detective Kogoro Akechi' o 'El extraño caso de la isla Panorama' (de la que os hablamos a cuenta de su versión en manga). Hoy os queremos hablar del lado más grotesco de Rampo, que podemos leer en 'La mirada perversa'.

Edogawa Rampo (1894-1965) es el pseudónimo literario de Hirai Taro, creador de la moderna literatura policial, detectivesca y criminal japonesa y máximo representante del eroguro nipón, a pesar de que como autor rechazara esta categorización que es, como todas, demasiado grosera y generalizadora para hablar de su amplia obra. ¿Qué es el eroguro? La palabra viene de la transliteración al japonés de la expresión erotic grotesque y designa al movimiento artístico japonés que nace como protesta a los temas tabú de dicho país. El eroguro, pues, pone énfasis en lo macabro y grotesco, en el uso de sangre y diferentes tipos de parafilias o fetiches, tratando a menudo elementos como la desfiguración, mutilación, orina, enemas o heces, mientras que en su vertiente más violenta se incluyen amputaciones, en ocasiones a la fuerza; el uso de herramientas para herir o matar, violaciones o desmembramientos.

En 'La mirada perversa', nos encontramos con seis relatos cortos en los que Rampo ofrece, dosificada en distintas medidas, las características de su literatura.

'El que pasea por el revés del techo' (1925) entra dentro del relato detectivesco, con un protagonista que planea el asesinato perfecto, pero comete un pequeño error. Es el relato más "normal" de la antología en comparación con los demás, precisamente porque se ciñe a una estructura policíaca, con el culpable como narrador. Sin duda, Rampo conocía los relatos de Edgar Allan Poe; es inevitable ver en éste un eco de su detective August Dupin, como también parece inspirado en su 'Hop-Frog' el siguiente relato. 'Pulgarcito baila' (1926), un cuento en el que Rampo se mete de lleno en la estética de lo grotesco que tanto le fascina, y que narra la venganza de un enano de circo por todas las vejaciones que con él cometen sus compañeros. El tema de los seres deformes y raros fascinaba a nuestro autor, y el mismo año escribiría una novela ('Pulgarcito') que viene a ser un desarrollo de este cuento.

En los tres cuentos siguientes, entramos de lleno en el fenómeno de lo weird en Rampo, de las extrañas manías y filias de personajes que se comportan enfermizamente. 'El infierno de los espejos' (1926) es la historia de una obsesión: un hombre se obsesiona tanto con la naturaleza reflectante de los espejos que manda construir una esfera de dicho material para poder meterse dentro. De nuevo, encontramos ecos de Poe y su 'Entierro prematuro', aunque en esta ocasión, Rampo da rienda suelta a uno de los temas más frecuentes del autor: las posibilidades de los fenómenos ópticos y las trampas que plantean. La idea aquí le llegó a Rampo gracias a un concurso juvenil de carácter científico sobre qué imagen reflejaría un objeto introducido en una esfera con su cara interior cubierta de espejos.

'Un amor inhumano' (1926), otra historia obsesiva y enfermiza, cuenta cómo un hombre está enamorado de una muñeca y cada noche acude a su trastero para estar con ella, hasta que su mujer descubre lo que está ocurriendo. Este relato juega además con una ambientación que nos recuerda al Japón más tradicional de los yokais y la influencia de los cuentos tradicionales chinos.

'La oruga' es quizá el cuento en el que el pulso narrativo de Rampo brilla con más fuerza. Se trata de otra historia de obsesión en la que un veterano de guerra ha quedado horriblemente mutilado y reducido a un tronco quemado. Su mujer cuida de él pero la relación entra en una espiral enfermiza en la que ella disfruta cada vez más de torturarle y martirizarle. Escrito en 1929, fue el único texto de Rampo que sufrió la censura militar, seguramente por la identidad del protagonista.

'El hombre que viaja con un cuadro en relieve' es una muy curiosa historia de un cuadro que contiene un gran secreto y que recuerda a alguno de los relatos de terror de Henry S. Whitehead. Una de las cosas que son recurrentes en Rampo son los simulacros de vida: es la imagen especular que se refleja, pero también los muñecos, representaciones de la vida, o aquellos seres que fuerzan los límites de nuestra comprensión de la normalidad: los enanos del circo de 'Pulgarcito' o el brutalmente mutilado militar de 'La oruga'. Y relacionado con ello, la fascinación que ejercen estos personajes por cómo se relacionan con el resto del mundo. Porque a Rampo le interesan mucho estos seres marginales, descastados que se ven aplastados por la crueldad o ellos mismos la ejercen. El universo de Rampo es una pesadilla habitada por personajes que podríamos encarnar en los dibujos de Suehiro Maruo, compañero de viaje en esto del eroguro e ilustrador, como ya citamos, de alguna de las versiones que en manga hay de su obra.

mirada perversa rampo satori

Y como colofón, hay que destacar el imprescindible apéndice de Daniel Aguilar, que sirve a modo de complemento para conocer un poco más al autor y que incluye también un repaso a las adaptaciones audiovisuales que han tenido los cuentos de Rampo contenidos en este libro. ** 'La mirada perversa'**, en definitiva, constituye una manera excelente de adentrarse en el fascinante universo particular de Rampo.

'La mirada perversa'
Edogawa Rampo
Tradución de Daniel Aguilar
SAtori, 2016.
Rústica con solapas. 224 pgs. 18€
ISBN: 978-84-945781-0-6
Cómpralo en Amazon aquí

Más información | Ficha en Satori
En Papel en Blanco | Satori publica los casos del detective Kogoro Akechi

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