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'Mal trago', de Tennessee Williams

'Mal trago', de Tennessee Williams
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Tengo un problema con Tennessee Williams. Y es que creo que el comienzo de todo puede estar en que la primera vez que leí algo de este hombre yo era una criaturita de unos once años. Y claro, fue demasiado. Y antes de leer Mal trago tenía una especie de sentimiento ambiguo: por un lado, me había gustado lo que había leído; por otro, aún me quedaba la sensación de horror indescriptible de De repente, el último verano. Pero soy una niña valiente, así que me decidí enseguida a leerlo. La curiosidad me puede.

‘Mal trago’ es una colección de relatos. Y quiero remarcarlo bien, porque aunque ya había leído alguno que otro hace dos mil años, lo que más había leído de él eran sus obras de teatro. Nueve relatos escritos entre los años cuarenta y cincuenta, por los que se pasean a sus anchas personajes que esconden fuertes pasiones bajo una capa de aparente normalidad. Una clase media insatisfecha, con sus secretos inconfesables ocultos bajo la cama, situaciones opresivas y una curiosa sensación permanente de calor.

Y aunque se trata de ficción, los apuntes autobiográficos son indiscutibles. La homosexualidad está presente de manera casi permanente en los relatos, el alcohol, la salud frágil, las tensas relaciones personales. Todo ello se da cita, de una manera u otra, a lo largo de estos relatos, que muestran lo oculto del american way of life, donde no todo es como parece y los personajes sufren constantemente por no saber mostrar de una manera clara sus sentimientos.

Fiesta para dos nos muestra una homosexualidad abierta y juguetona, donde un hombre y una mujer con orientaciones sexuales diferentes encuentran compañía mutua, mientras recorren el país de fiesta en fiesta, en algo que llega a parecerse mucho al amor. En La similitud entre una funda de violín y un féretro se narra la llegada a la adolescencia de la hija de la casa, que pilla por sorpresa a su hermano menor. La llegada de un joven que ensaya el violín con la chica hará que suba la temperatura, pues mientras la hermana tendrá su primer enamoramiento adolescente, el niño descubrirá sus primeros instintos homosexuales. Uno de los relatos más hermosos del libro, que muestra el amor filial y lo efímero de la belleza.

En Caramelos duros y Los misterios del Joy Rio es donde se muestra la cara más amarga de la condición homosexual, oculta para la sociedad, pero con personajes que buscan la satisfacción sin llegar a conseguirla del todo. En el primero, un anciano se llena el bolsillo todas las mañanas con caramelos duros que más tarde cambiará por favores sexuales, hasta un día en el que todo se tuerce. En 'Los misterios del Joy Rio', uno de mis cuentos favoritos, se narra la relación de amor entre un relojero casi anciano y un jovencito mexicano, que, poco a poco, irá convirtiéndose en una réplica de su mentor.

Pero no os creáis que todo es amor homosexual, ya que también hay un sitio para las crisis de parejas heterosexuales. Tres jugadores de un juego de verano nos habla de una relación extramatrimonial entre una viuda con una hija y un hombre casado. El alcoholismo y las convenciones sociales, hipócritas y ávidas de cotilleos se darán cita en este relato, donde cada uno sufre de una manera distinta, especialmente la niña hundida en la soledad.

La vid nos muestra un matrimonio anciano, donde el amor ha sido cambiado por la necesidad de compañía. Rubio y morena y El colchón entre las tomateras nos muestra también el amor (por llamarlo de alguna manera) heterosexual, entre alcohólicos y prostitutas, uno trágico y otro teñido de extraños instantes de felicidad. Un relato sorprendente es sin duda Lo que le pasó a la viuda Holly, con tintes de género fantástico, donde una viuda que alquila habitaciones en su casa no sabe cómo librarse de sus inquilinos que le hacen la vida imposible, hasta que aparece un vidente dispuesto a cambiar su vida...

Thomas Lanier Williams III, más conocido como Tennessee por sus compañeros debido a su acento sureño y al origen de su familia, nació en 1911 y murió en 1983. Máximo exponente de lo que se ha dado en llamar gótico sureño, sus obras están plagadas de personajes oscuros, perdedores, marginados e inadaptados. Ganó el Pulitzer en dos ocasiones: en 1948 por Un tranvía llamado deseo; y en 1955 por La gata sobre el tejado de zinc caliente. Además, sus obras han sido adaptadas al cine en más de una ocasión. Su prosa, hermosa y decadente, invita a leerlo despacio y degustarlo, casi tumbada en una hamaca y con un gin-tonic fresquito...

Este libro está editado por Errata Naturae, una editorial joven pero que ya ha sabido calar en los circuitos independientes, ofreciendo títulos diferentes de todos los ámbitos de la cultura y rescatando pequeñas joyitas como ‘Mal trago’, inédito en nuestro país. Me ha gustado mucho un detalle que puede parecer una tontería, pero que el lector agradece, y es la inclusión del año del cuento. De esta manera puedes hacerte una idea de la evolución del escritor (si la hay) o simplemente, situarte mucho mejor en el contexto.

La verdad es que he disfrutado muchísimo con este libro. Hay algo en él que invita a leerlo despacio y disfrutarlo. Quizás no con un gin-tonic, pero en mi caso con mi eterna taza de té. Como os he comentado, mis favoritos han sido ‘La similitud entre una funda de violín y un féretro’ y ‘Los misterios del Joy Rio’, pero sin desmerecer en absoluto al resto. Un libro indispensable para este verano, pues Williams siempre me recuerda al verano, al sur y al calor, y de eso ya vamos bien servidos para la fecha que estamos. Una lectura hermosa, cínica, despiadada y a la vez tremendamente tierna, perfecta para congraciarse con nuestra fragilidad oculta. Un buen trago a tu salud, Tennessee.

Con su ventaja de más de dos años y la más temprana madurez de las chicas, mi hermana me precedía en el camino hacia ese mundo de misteriosas diferencias donde crecen los niños. Y aunque, por supuesto, continuamos viviendo en la misma casa, ella parecía haber salido de viaje mientras seguía presente, la diferencia se hizo notar de manera más abrupta de lo que podría parecer posible y fue inmensa: era como las dos orillas del río Sunflower, que atravesaba la ciudad donde vivíamos. Extracto de La similitud entre una funda de violín y un féretro

Errata Naturae Colección: La mujer cíclope 224 páginas ISBN: 978-84-937889-0-2 Traducción: Bárbara Mingo 19'90 euros

Más información | Ficha en Errata Naturae

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