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'Choque de reyes' de George R. R. Martin

'Choque de reyes' de George R. R. Martin
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Terminé de leer Choque de Reyes hace un par de días. Después de Juego de tronos quise darme tiempo, leer otras cosas diferentes y, básicamente, no quemar los cartuchos tan rápido, porque sé que cuando se acabe lo que hay me va a tocar sufrir una barbaridad. Pensaba hacer lo mismo con Tormenta de espadas, pero ay amigos, soy débil, y tengo que deciros que esta vez no ha habido otras lecturas por medio. Podéis creerme cuando os digo que ahora mismo estoy luchando contra mí misma para no dejar de escribir y sentarme a leer…

Vamos con el tema de los spoilers. Un tema peliagudo, este. No quiero saber nada de nada. Pero nada. Eso conlleva no mirar páginas, no hablar con nadie que se haya leído los libros (al menos que me prometa que no me va a contar nada, y las promesas no siempre son fiables). Sufro mucho, como podréis imaginar. En realidad, tengo que ser sincera con vosotros, le dije a una amiga que me desvelara un spoiler pequeñito porque yo no podía más y me iba a dar algo, pero os prometo que es algo sin importancia.

Dicho esto, quiero dejar claro que voy a hablar del segundo libro de la saga, por lo que si aún estás leyendo el primero y no quieres saber nada, mejor deja de leer. Tampoco quiero destripar mucho, pero hay ciertas cosas que son imprescindible nombrarlas y quiero avisaros. Que nadie se queje después de que no se lo advertí… Así que ala, vamos al lío…

‘Choque de reyes’ comienza donde terminó ‘Juego de Tronos’. Tras la muerte de Eddard Stark, los Siete Reinos se haya inmerso en una guerra civil donde todos quieren hacerse con el trono. Renly y Stannis Baratheon, los hermanos del difunto rey Robert se han proclamado reyes cada uno apoyado por sus tropas, mientras Robb Stark, hijo de Eddard, se han nombrado Rey del Norte. Mientras tanto, en Desembarco del Rey sigue reinando Joffrey con ayuda de su madre Cersei, y sus intrigantes miembros del Consejo. Todo muy realista y muy sangriento, ya que os podéis imaginar que las batallas por el poder se suceden una tras otra.

Lo que me fascina de George R. R. Martin es su manera de escribir. No tanto la historia, que podría ser una entre mil, con sus guerras fratricidas, sus intrigas palaciegas y las pretensiones al trono. No. Son los personajes los que dan vida a esta historia, sus miedos, sus deseos, sus acciones y por eso mismo puede sonar a herejía esto que voy a decir a continuación.

Me sobran personajes.

Es complicado esto, pero todo depende de cómo veamos Canción de Hielo y Fuego. No me malinterpreteis, podría estar leyendo sobre estos personajes hasta el fin de mi vida, un poco de cada uno cada día, y sería feliz. Pero a veces tengo la sensación de que la historia no avanza, que Martin se pierde en un río de nombres, de casas, de hijos legítimos y bastardos, y que la historia, la trama, se pierde. Después resurge, claro, con fuerza, y todo ocurre en las últimas doscientas páginas que leemos con ansia, como si nos fueran a quitar el libro de las manos.

¿Qué queremos? ¿Trama o personajes? En mi caso, un poco de ambos, pero entiendo que para muchos lectores los libros puedan resultar lentos, porque es un hecho que hay páginas y más páginas en las que apenas sucede gran cosa. No me peguéis. No quiero que penséis mal de mí. Yo no tengo queja, me gusta leer sobre mis personajes favoritos, me gusta leer sobre sus actos, sus pensamientos, y nunca me cansaré porque muchos ya se han ganado mi corazoncito, y a no ser que Martin decida acabar con ellos (cosa que tampoco me sorprendería, porque es un hombre muy, muy malo) podría leer sobre ellos para siempre.

Esto que voy a decir puede sonar muy mal, pero intentad comprenderme. A veces ‘Canción de hielo y fuego’ me recuerda a los culebrones interminables de televisión. Salvando la distancia por la calidad y por la historia, por supuesto. Sigues leyendo, un capítulo tras otro, porque te gusta, simplemente, aunque la trama avance poquísimo, pero quieres a esos personajes. Me repito mucho, pero quiero dejar clara mi opinión, aunque a mí misma me parezca un embrollo, ains.

¿Aporta algo a la trama el rollito morboso que se traen Sansa Stark y Sandor Clegane? No mucho, la verdad, pero si me lo quitas te morderé en el cuello y te haré mucho daño, y os prometo que por lo general soy una persona muy pacífica. A esto me refiero. Theon puede llegar y tomar Invernalia, pero quiero leer sus dudas, su estupidez, su ira. La historia podría contarse en la mitad de páginas, pero no sería lo mismo, ni mucho menos.

Me gusta Tyrion, el enano, el gnomo, el personaje más íntegro y coherente de la saga. Me gusta Sandor y Sansa (ayyy, que monos por favor). Me gusta Theon, aunque no os lo creais, porque es tan estúpido que no puedes evitar querer seguir leyendo para ver qué más le va a suceder. Me gusta Cersei, a veces, porque es cruel, pero sus hijos están por encima de todo. Me gusta Davos, porque tiene los pies en la tierra y es fiel a su manera. A Jon Nieve es imposible no quererlo, el bastardo, el honorable. Arya, que ha crecido demasiado deprisa y no duda en hacer lo que haya que hacer para salir con vida.

No me gusta Catelyn, aunque sus errores son los que hacen avanzar la trama. Robb aquí es una sombra, espero que más adelante coja impulso, porque está desdibujado y básicamente no me lo creo. Pero sobre todo, no me gusta Daenerys. Su perfección me aburre, sus pretensiones al trono me importan bien poco y creo con firmeza que George R. R. Martin está enamorado de ella, no se si en secreto o no. Es lo que hay…

Mi lado girly suspira sobre todo por Sandor y Sansa, mis personajes favoritos con diferencia. Realmente me ha sorprendido la postura de Martin con ellos dos, en unos libros tan masculinos como estos, que haya tanta tensión contenida entre dos personajes tan dispares. Cada vez que veía un capítulo de Sansa me frotaba las manos, porque sabía lo que me esperaba. Ahora, por supuesto, temo por ellos, porque Martin tiene una brutal tendencia a terminar con mis personajes favoritos. Acordaos de Eddard, amigos…

Como siempre, me ha salido un tocho impresionante y algo caótico, pero es que me debato entre el amor y el ansia. Llevo unos pocos capítulos de ‘Tormenta de espadas’ y leo casi con temor. ¿A quién matará ahora? ¿Acabará con Jon Nieve, otro de mis personajes amados? Escribe, George, escribe, y se bueno conmigo. No me hagas sufrir innecesariamente. No juegues con mis sentimientos. Y por los dioses, termina de una vez tus libros.

De nuevo os pido comentarios sin spoilers, por favor. Aunque os estéis riendo y pensando ‘Pues anda que no te queda nada…’, tened compasión de mí. Sólo soy una damnificada más.

- Los verdaderos caballeros protegen a los débiles.

- No hay verdaderos caballeros – soltó el Perro con un bufido-, igual que no hay dioses. Si no puedes protegerte a ti misma, muérete y aparta del cmino de los que sí pueden. Este mundo lo rige el acero afilado y los brazos fuertes, no creas a quien te diga lo contrario.

- Sois odioso. – Sansa retrocedió un paso.

- Soy sincero. Es el mundo el que es odioso. Venga pajarito, vete volando. Ya estoy harto de que me mires.


Gigamesh
Canción de Hielo y Fuego 2
Traducción: Cristina Macía
ISBN 978–84–96208–97–1
928 páginas
30 euros

Más información | Ficha en Gigamesh
En Papel en Blanco | ‘Juego de tronos’ de George R. R. Martin

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