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'El castillo encantado' de Edith Nesbit
Reseñas

'El castillo encantado' de Edith Nesbit

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Tengo ya una edad bastante respetable pero no me resigno a dejar de leer libros infantiles. Sinceramente, me importa poco la edad para la que están enfocadas las historias, siempre y cuando me hagan soñar y meterme de cabeza en otro mundo. El objetivo lo cumple de maravilla El castillo encantado, una deliciosa novela de Edith Nesbit que nos trae una historia infantil, sí, pero que todos podemos (y debemos) disfrutar.

Gerald, Cathy y Jimmy son tres hermanos que ven como sus planes de vacaciones de verano junto a su prima se derrumban porque esta está enferma. En lugar de pasar las vacaciones en la casa familiar deberán quedarse en el colegio de Cathy, bajo el cuidado de la profesora de francés, lo que no es, ni de lejos, lo que habían pensado. Sin embargo, pronto se las arreglan para salir a explorar y cual será su sorpresa cuando encuentren a una princesa dormida dentro de un laberinto perteneciente a un castillo encantado.

Solo que, por supuesto, no es una auténtica princesa, sino Mabel, la hija del ama de llaves de Yalding Towers, que pronto se convertirá en su amiga. Además, la aparición de un anillo mágico les deparará un sinfín de aventuras, desde poder ser invisibles, hasta ver estatuas en movimiento... por no hablar de alcanzar los tres metros de altura. Así, los cuatro niños vivirán unas vacaciones inolvidables, que más de una sorpresa incluida.

'El castillo encantado' es una de esas historias británicas que tanto me gustan. Niños un poco repipis (negarlo es tontería), jardines inmensos y magia, mucha magia para estos portadores del anillo (literalmente, os prometo que no es cosa mía). Una historia encantadora escrita con mucho sentido del humor y que enganchará tanto a niños repelentes como a adultos que se niegan a crecer. No nos cortemos, aquí hay sitio para todos y yo me lo he pasado como enana leyendo esta historia.

Edith Nesbit nació en Londres en 1858 y es una de las grandes escritores infantiles de la Inglaterra del siglo XIX, aunque también tiene alguna que otra historia de terror para adultos que pone los pelos de punta. Los chicos del ferrocarril y Cinco chicos y eso son sus dos títulos más conocidos, al menos para los lectores españoles, aunque a lo largo de su vida escribió un buen puñado de historias en las que el humor y la magia son los protagonistas.

Lo cierto es que este libro lo tenía todo para encandilarme desde la primera linea y así ha sido. En un fin de semana de lluvia, de esos de los que no apetece salir del sofá y del calor de la manta ha sido el elegido para disfrutar de esta novela tan especial. Gustará a niños a partir de unos 10-12 años, especialmente a aquellos a los que les gustan las historias llenas de magia. Y, por supuesto, gustará a todos aquellos adultos que de vez en cuando se dejan engatusar por historias llenas de anillos mágicos y castillos encantados.

El muchacho que llamó a la puerta de la salita donde Mademoiselle estaba leyendo un libro con pastas amarillas, mientras pensaba en sus cosas, era un muchacho muy acicalado, esbelto y castaño, con un aspecto cautivador. Gerald tenía la capacidad de adoptar un aspecto cautivador en un abrir y cerrar de ojos, un don que resultaba muy útil a la hora de tratar con adultos. Para lograr ese aspecto, abrió sus ojos grises de par en par, hizo un mohín y adoptó una expresión dulce y suplicante, similar a la del protagonista de la novela El pequeño Lord, que a estas alturas, por cierto, ya debe de ser un viejo mojigato e insoportable.

Anaya
Colección: Clásicos modernos
Traducción: Jaime Valero
ISBN: 978-84-698-3390-2
320 páginas
9 euros

Más información | Ficha en Anaya

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