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'El señor de la casa de Coombe' de Frances Hodgson Burnett
Reseñas

'El señor de la casa de Coombe' de Frances Hodgson Burnett

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Lo mío con Frances Hodgson Burnett es auténtico amor, un amor que crece con cada libro suyo que leo. Como no podía ser de otra manera, El señor de la casa de Coombe me ha fascinado y es que esta mujer tiene una habilidad tremenda para hacer que nos dejemos llevar por las vidas de sus personajes, más allá de aventuras imposibles o complicadas tramas.

Amabel, a la que todos conocen como Pluma, es una bellísima jovencita que se casa con el hijo de un lord y juntos se dedican a vivir una vida rutilante pero basada en la total falta de fortuna. De esta unión nacerá Robin, una niña que pronto será enviada a los pisos superiores y que parece no importarle a nadie. Sin embargo, la súbita muerte del padre hará que Pluma comience una equívoca relación con el señor de la casa de Coombe, una relación basada en el dinero.

Robin crecerá de esta manera sin conocer el amor de su madre, sin una relación con otros niños y sin nadie que la quiera. Una confusión la llevará a odiar a su benefactor con todas sus fuerzas, sin saber que es el único que en realidad se preocupa por ella. Sin embargo, cuando conozca a Donal, un cariñoso y vivaracho niño escocés, a Robin le parecerá que por fin comienza a vivir de verdad.

'El señor de la casa de Coombe' es, en apariencia, una historia muy sencilla. Una niña inteligente y abandonada, no físicamente, pues siempre va vestida como una muñeca y está bien alimentada, pero sí espiritualmente. Una niña que conoce el amor, en el más amplio sentido de la palabra, de la mano de un ser luminoso y generoso.

La gran fuerza de esta autora reside, sobre todo, en sus personajes, en la delicada manera que tiene de desvelarnos todos sus secretos y sus miedos. Robin puede recordar a Sara Crewe de La princesita o a Mary, de El jardín secreto, pero mantiene su propia personalidad, su propia fuerza, y es eso lo que hace sus libros tan irresistibles.

Existe, además, una continuación de esta historia, titulada precisamente Robin y aunque aún no existe una traducción al castellano espero que los chicos de Alba lo solucionen pronto (ejem). Si no, no me quedará más remedio que tener que hacerme con ella en inglés (doble ejem), porque necesito saber qué es lo que va a ocurrir a continuación.

'El señor de la casa de Coombe' es una de esas novelas que nunca decepciona. Una historia de señoritas que toman te con institutrices, de niñas bien educadas que juegan en parques con otros niños y sueñan con un futuro lleno de amor y cariño. Tiene, como veis, todo lo que puede gustarme en una novela y su autora, una vez más, no me ha fallado en absoluto. Una joya literaria para nuestra biblioteca, sin duda.

Vale la pena mirar a los gorriones si vives en un cuarto en el que nunca pasa nada y en el que, si te asomas a la ventana, estás tan arriba que no es fácil ver a la gente del mundo de abajo, y que además casi siempre parece que está lloviendo. Robin veía a los pajaritos saltar por los tejados de pizarra de las casas de enfrente. Movían las alas, cogían briznas de paja con el pico y se las llevaban. Pensaba que cada cual tendría su casa entre las chimeneas: en sitios que ella no alcanzaba a ver.

Alba
Colección: Rara Avis
Traducción: Concha Cardeñoso Sáenz de Miera e Inés Belaustegui
ISBN: 97884-90651964
456 páginas
22,50 euros

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