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'Un granizado de café con nata' de Alessandra Lavagnino

'Un granizado de café con nata' de Alessandra Lavagnino
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¿Quién puede resistirse a una recomendación de Leonardo Sciascia? Yo desde luego no he podido, y es que este Un granizado de café con nata, de la autora Alessandra Lavagnino ya me había llamado poderosamente la atención, pero las pocas dudas que me podían quedar para internarme en su lectura, se disiparon al saber que fue el propio Leonardo (que cierra el libro con un epílogo) el que recomendó a la editorial italiana Sellerio que publicasen esta novelita.

Y es que 'Un granizado de café con nata' no llega ni a las doscientas páginas y se lee en un ratito. Su punto de partida no puede ser más interesante. Agata Avolia es una mujer de clase alta que vive de una forma privilegiada y a la que no le falta de nada en la vida, pero todo cambia cuando sufre un accidente, ya que como consecuencia del mismo perderá la capacidad de mentir. Con este panorama, os podéis imaginar por dónde pueden ir los tiros, pero si además os digo que Agata es siciliana, ¿verdad que os queda todavía más claro?

En una sociedad fundada en un silencio sepulcral en torno a la mafia, donde las mujeres están acostumbradas a no abrir su boquita, este problemilla de la protagonista tendrá por supuesto unas consecuencias inevitables para todos los que la rodean y a los que quiere. La verdad y la culpa son sin duda las grandes protagonistas de esta historia, resultando curioso como la sinceridad a veces no es recomendable, y como el sentimiento de culpa puede llegar precisamente después de haber hecho en teoría lo correcto.

El personaje de Agata, sin duda sobre la que recae todo el protagonismo de este libro, está perfectamente dibujado, y nos transmite de forma clara el sufrimiento por el que está pasando. Pero no es el único personaje importante: su marido, su madre o la niñera también tienen mucho que decir (y que callar) en la historia. En cuanto a la forma que tiene Alessandra de contarnos 'Un granizado de café con nata', hay que decir que lo hace con la tranquilidad de saber que estamos prestando atención a su libro, sin prisas, sin ninguna precipitación y tomándose el tiempo necesario para contarnos lo que le interesa. Además, el hecho de que esté escrito como una especie de confesión de Agata le proporciona un extra de cercanía.

En la novela, podemos diferenciar fácilmente tres partes: el inicio, la zona intermedia y el final. Y diréis que como en todas, y es verdad, pero en esta se hacen muy evidentes. Y es que empieza de una manera extraordinaria, llegando a sufrir cuando vemos que nuestra protagonista no se va a callar. Sin embargo, hay que reconocer que la parte central decae un poquitín, siendo incluso algo repetitivos los inútiles esfuerzos que los familiares llevan a cabo para intentar "curar" a Agata. Pero es sin duda en el final donde la novela llega a su punto álgido, llevándonos a una emoción cercana a una novela policiaca. En este momento ya no nos podemos parar hasta que la terminamos. Y aunque el final final, no es ninguna maravilla, sí que nos hace reflexionar sobre todo lo que hemos leído hasta ese momento. De hecho, es de esos libros que te dan unas cuantas cosillas sobre las que pensar.

En cuanto a Alessandra Lavagnino, decir que esta napolitana ha enseñado Parasitología en la universidad de Palermo, como lo oyen, y está especializada en insectos transmisores de enfermedades, cosa que por cierto demuestra con creces en el libro que nos ocupa. Además de multitud de publicaciones científicas, otras obras suyas de narrativa son La bibliotecaria de Alejandría o Un inverno 1943-1944, y todas ellas están publicadas en Italia por la editorial, ya nombrada, Sellerio.

Así las cosas, 'Un granizado de café con nata', me ha ofrecido todo lo que esperaba de él, y me ha hecho pasar unas buenas horitas sufriendo por la pobre Agata. Bien es cierto que se puede pensar que la autora no ha aprovechado lo suficiente la circunstancia central del libro, pero después te das cuenta que no es eso lo que nos quiere contar, sino que quiere darnos su visión de la verdad en un ambiente tan complicado como el de Sicilia. Desde luego, recomiendo por supuesto su lectura a todo aquél que quiera entrar en una novela que se sale de lo que estamos acostumbrados. Por otra parte, tendré que seguir atento a la autora, y a las recomendaciones de Sciascia por supuesto.

Ahora estoy en el hospital, lo sé por los árboles que veo tras la ventana. Dinero que se va. Quién sabe cuántos días hace que estoy aquí. Mi padre sin sonrisa. Mi madre vuelve con los ojos rojos, ha llorado. Dice: "¿Lorenzo? Lorenzo vendrá más tarde, ya sabes. Trabaja siempre hasta tarde en su estudio... Él y Giovanni". Está orgullosa de que Giovanni trabaje con Lorenzo. Lorenzo. De nuevo hablo. Digo: "Hasta bien tarde trabaja Lorenzo. Y después vuelve a casa, ahora. Pero antes iba a ver a Cettina. Iba a ver a Cettina y se acostaban. Y después, incluso le escribía cartitas dulces, a Cettina. Algunas me las sé de memoria, escuchad...".

Errata Naturae Colección: El Pasaje de los Panoramas 176 páginas ISBN: 978-84-15217-125-2 Traducción: Martín López-Vega 17,50 euros

Más información | Ficha en Errata Naturae En Papel en Blanco | 'El mar color de vino' de Leonardo Sciascia

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