Compartir
Publicidad

'My beautiful Mommy', enseñando la cirugía plástica a los niños

'My beautiful Mommy', enseñando la cirugía plástica a los niños
Guardar
4 Comentarios
Publicidad
Publicidad

No soy la clase de persona que se lleva las manos a la cabeza ante la primera barbaridad de turno que excretan las turbias meninges del maketing corporativo cultural. No tengo el pronto 'Mrs. Lovejoy' de ponerme a gritar en falsete "¿Es que nadie piensa en los niños" cuando, una vez más, se nos vende mediocridad y basura bajo un barniz de modernidad despreocupada. Los críos con los que he tratado me han enseñado que un niño no se hace únicamente de lo que lee o ve por la televisión. También estuvimos expuestos a sexo, violencia y pésimos ejemplos los niños de mi generación. Si alguno ha salido torcido es porque no aprendió, o no le enseñaron, a separar el grano de la paja.

En Estados Unidos una importante editorial de libros educativos infantiles comercializa el libro My beautiful Mommy, escrito por el cirujano plástico Michael Salzhauer. El libro prepara a los niños cuyas madres van a hacerse operaciones de cirugía estética, adviertiéndoles de los cambios que se van a producir en su mamá y tranquilizándolos por si un día la ven llegar con la cara vendada. ¿La moraleja del "cuento"? Mamá no va a ser distinta, sólo más bella. En Newsweek publican extractos de viñetas del libro. Os recomiendo aquella en la que la madre explica la cirugía nasal que le van a hacer y la niña piensa en la narizota luminosa del juego Operación. Es deliciosamente estúpida y creo que lo dice todo sobre el asunto.

Como digo, no es el hecho de que se haya publicado un libro para niños explicando la cirugía estética lo que me perturba. Hasta cierto punto, es "razonable" que alguien se preocupe por los niños que llegan un día a casa y descubren a su madre convertida en Pamela Anderson. Lo que está jodido, completamente jodido, es la lógica que hay detrás. Una madre le compra un libro a su hijo para explicarle que va a transformarse en una estaca con dos balones de playa pegados de la que asoman labios como salchichas frescas y una nariz de cadáver tres días descompuesto, y a decirle que eso le hace "más bella". ¿Qué niño hay que no piense que su madre es la más bella, operada o no? ¿A qué niño le ha importado nunca la celulitis de su madre o que tenga o deje de tener el culo de Jennifer López?

Un niño no puede dejar de ver a sus padres como padres. Pero según parece los padres pueden dejar un día de ver a sus hijos como hijos y empezar a tratarlos como extraños, esos para los que se recortan y esculpen buscando ganar su aprobación. Lo jodido no es que alguien se haya dejado de cinismos, de tirar del manido mantra "la belleza está en interior" que la industria no se cree (porque no vende) y quiera normalizar la cirugía plástica a ojos de los niños. Lo jodido es que el libro va a ser comprado. Por padres. De los que probablemente regalen implantes de silicona para su 16 cumpleaños.

"Sigues siendo la misma, cariño. ¡Pero ahora estás más buena!"

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio