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200 años de la publicación de la primera parte del Fausto de Goethe

200 años de la publicación de la primera parte del Fausto de Goethe
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El mito del Fausto ha marcado ineludiblemente la tradición literaria alemana. Ha sido escrito y reescrito varias veces a lo largo de los siglos pero al parecer tiene un origen histórico en la figura de Johann Faust quien nació en 1480 en la ciudad de Knittlingen, estudió y se doctoró en la Universidad de Heidelberg, y murió en 1540 en medio de una explosión provocada por un experimento químico que realizaba en su laboratorio.

El propio Martín Lutero dijo de él que tenía poderes diabólicos y otro contemporáneo, Philipp Melanchthon, decía que siempre andaba con dos perros que eran demonios. La primera versión del mito del Dr Fausto apareció de la mano del librero y editor Johann Spies, quien publicó en 1587, la Historia de D. Johann Fausten, de autor anónimo.

La esencia básica de la historia es siempre más o menos la misma: Fausto invoca a Mefistófeles para hacer un pacto con él que consiste en venderle su alma a cambio de saber exactamente todo lo que le interese, de manera de poder manipular los hechos a su antojo. Arrepentimientos van y vienen pero nunca puede Fausto librarse de su pacto con el diablo, quien termina llevándoselo al infierno.

Existen algunas versiones, incluyendo la del inglés Christopher Marlowe, hasta que Johann Goethe retomó el mito fáustico y comenzó a redactar su Faustus. La primera versión (posteriormente conocida como Urfaust parece que ya estaba lista para 1773 pero él continuó revisándola hasta que finalmente vio la luz en 1808. La segunda parte del Fausto solamente aparecería en 1833, un año después de la muerte del autor.

Esta primera parte narra, por un lado, el proceso que atraviesa Fausto quien ya agotado hace un pacto con Mefistófeles para que le devuelva la juventud y, por otro, relata la tragedia del amor de Fausto y Gretchen (Margarita), o más bien debería decir la tragedia de Gretchen por su amor al Fausto. Mefistófeles guía los hilos de manera que Fausto asesine al hermano de su amada y que ésta quede embarazada pero que mate a su hijo y sea posteriormente juzgada y condenada a muerte.

Como se ve, es una tragedia con todas las de la ley que, además, marca con mucha fuerza las bases del Romanticismo Alemán. Aunque suene que todo esto tenga poco de romántico. Otras recreaciones del mito han seguido a la de Goethe, como la de Klauss Mann, Mephisto, quien la contextualiza en el ámbito del régimen nazi.

Vía | Yahoo! Noticias

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