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Almagro, ombligo del teatro clásico

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Con estas palabras el académico, dramaturgo, narrador y director de escena Francisco Nieva tituló su discurso para el acto institucional del Día Mundial del Teatro, que por tercer año consecutivo se celebró en este enclave paradigmático, testimonio de una de las épocas más fecundas y brillantes del teatro, en la provincia de Ciudad Real.

En la Plaza Mayor de Almagro se encuentra su corral de comedias, el único que permanece activo tal y como era hace casi cuatrocientos años. Desde el corral de la Pacheca (luego del Príncipe) en Madrid, muchos fueron los patios que el el Siglo de Oro del teatro español alojaron con gran éxito día tras día las famosas comedias barrocas. Entonces el teatro se vivía con intensidad, como gran espectáculo que movía y enfervorizaba a las masas.

Hace algo menos de un año asistí en el corral de comedias de Almagro a una representación teatral: La discreta enamorada, una genial comedia de enredo de Lope de Vega que hizo las delicias de los allí presentes. Aunque existen algunas diferencias significativas respecto a cómo se vivía el teatro en el siglo XVII. Ahora el patio está cubierto (eso sí, con una lona que deja pasar la luz natural) y hombres y mujeres pueden compartir los mismos espacios. Tampoco existen aposentos privados para los nobles ni el público va preparado con verduras, por si la obra no es de su agrado, hacérselo saber a los actores a fuerza de tomatazo.

Corral de Comedias

El corral de comedias de Almagro debe su construcción a Leonardo de Oviedo, presbítero de la Iglesia de San Bartolomé el Viejo. En 1628 don Leonardo pidió permiso al Ayuntamiento para la edificación del corral en el patio del Mesón del Toro. En su origen el corral de comedias ocupaba una superficie de 622 metros, algo más del doble de lo que ocupa hoy día.

La primera representación de la que se tiene referencia fue a cargo de la compañía de Juan Martínez en 1629. En el siglo XVIII, con la prohibición de los corrales, se convierte en el Mesón de la Fruta, conociéndose desde mediados del siglo XIX como la Posada de las Comedias. En 1950, el dueño de dicha posada, mientras realizaba unas obras, encontró una baraja española pintada a mano fechada a principios del XVIII. Puso el hallazgo en conocimiento del Ayuntamiento y las autoridades, por éste y otros documentos, decidieron iniciar las obras en busca del corral de comedias perdido.

Apareció la zona del escenario prácticamente intacta y en ese momento se decidió recuperar tan magnífico espacio, que estaba muy parcelado y en manos de distintos dueños. Tras el proceso de expropiación y restauración oportunas, se inauguró en 1952 este espacio único que acogió ayer el Día Mundial del Teatro en España.

Vía | El Correo Gallego Más información | Corral de comedias

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