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'Historias de Roma' de Enric González

'Historias de Roma' de Enric González
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Así como otras veces la más pura casualidad se alía conmigo para elegir cuál será mi siguiente lectura, en este caso fue simplemente verlo y saber que ese libro sería mío. Se trata de Historias de Roma, del periodista Enric González, que nos trae un recorrido muy personal de la Roma que él ha conocido y vivido de primera mano. Y claro, teniendo en cuenta que el pasado mes de Marzo pasé una semana inolvidable recorriendo las calles de la capital italiana, digamos que no me lo tuve que pensar en absoluto. ¿El resultado? No ha podido ser más satisfactorio.

Normalmente, os hablo del autor casi al final de la reseña, pero hoy vamos a cambiar un poco lo habitual en mí, porque considero que al hablaros de Enric González, entenderéis rápidamente el tono de este libro y qué es lo que podemos esperar del mismo. Así, Enric nació allá en el año 1959, es periodista y ha ejercido como corresponsal del diario El país en Londres, París, Nueva York, Washington y Roma. 'Historias de Roma' por lo tanto, no es el primer libro que publica con este formato y ya existen las Historias de Londres y las Historias de Nueva York, e incluso ya nos ha ofrecido también su visión de la siempre fuerte liga italiana en Historias del Calcio. Y es que esa es otra de sus pasiones, el fútbol. De hecho, actualmente ofrece unas geniales columnas en su periódico con motivo de la celebración del Mundial de Fútbol en Sudáfrica. Ahora mismo se encuentra como corresponsal en Jerusalén, lugar al que marchó después de Roma, así que es de esperar algún que otro título más de esta serie.

Ahora sí podemos introducirnos como es debido en su libro. Y es que, 'Historias de Roma' es sencillamente maravilloso. La forma de narrar de Enric es magistral, me encanta. Aunque él mismo nos avisa al principio, va saltando los horizontes temporales sin ningún tipo de reparo, y lo mismo te está hablando de la mejor cafetería de Roma, y dos párrafos después te encuentras en la Roma Imperial. Esto puede parecer incómodo, pero es sólo porque no lo habéis leído, si lo hacéis, veréis como está narrado como una larga y placentera charla en un bar, con la cerveza o el café en la mano y escuchando embobado lo que te está contando.

Aquí nos encontramos de todo, desde por qué tomó la decisión de que Roma fuese su siguiente destino después de Nueva York (dejando de lado Pekín y Buenos Aires), hasta todas las vicisitudes para encontrar una vivienda (carísimas por cierto), pasando por toda la historia de la Ciudad Eterna. Y es que se nota que a Enric no sólo le gusta conocer físicamente las ciudades, sino todo lo que la ha rodeado en su pasado, buscando siempre la razón por la que ocurren ciertas cosas.

No dejo de reconocer que el hecho de mi visita hace muy poco tiempo, me ha hecho disfrutar mucho más de este libro, porque he vuelto a recordar los lugares que tanto me gustaron en una ciudad que marca a cualquiera que pise sus calles. Pero también está la otra cara de la moneda, y es que si aún no habéis ido a Roma, o estáis próximos a ir, este libro os servirá como una atípica guía donde se encuentran los secretos para disfrutar de las maravillas que ofrece esta ciudad. Y es que los monumentos más conocidos y famosos, los ve todo el mundo, pero los rinconcitos que nos enseña Enric, son los que marcan la diferencia, lo que te hace conocer realmente una ciudad. De hecho, en algún momento de su lectura casi me fastidió el hecho de haber ido ya, porque sin duda apetece acercarse a sus sitios recomendados.

Así, entre estas páginas encontraremos la figura en torno a la que gira la sociedad italiana, la mamma, con una anécdota de unos policías con un ladronzuelo, que casi parece que la vemos en blanco y negro; las peripecias que sufrieron con un envío postal dirigido a Madrid, que pasó por París, Madrid (sin ser entregado), ¡Estados Unidos!, ¡Finlandia!, para volver nuevamente a Roma tres meses después de enviado; por supuesto también nos habla de fútbol con una historia impresionante de la que tenía total desconocimiento, y es que en el año 1973 la Lazio (uno de los dos equipos grandes de Roma), formó un equipo conocido como el grupo salvaje, donde existían dos clanes totalmente enfrentados que sólo se veían en el terreno de juego. Cada clan tenía su líder y si te equivocabas de habitación, la cosa podía acabar en tiroteo. Increíble, pero más increíble aún el hecho de que consiguieran ganar la liga.

Capítulo aparte merece la figura de Silvio Berlusconi, que también tiene unas páginas donde es el gran protagonista. Sabía bastante de las malas artes de Il Cavaliere, pero me he quedado alucinado con su historia y como comenzó su ascenso al poder. Así, el inicio se marca en un crimen familiar del marqués Casati Stampa, raro donde los haya, que disfrutaba viendo como su bellísima esposa, Anna Fallarino, mantenía relaciones sexuales con soldados o cualquier joven desconocido, mientras él tomaba fotos o grababa. En fin, como era de esperar, la cosa no acabó muy bien y en una herencia donde estaba implicada la hija de ambos, aparece el amigo Silvio con una jugada maestra que espero disfrutéis ustedes en el libro. Como muestra de las excentricidades del señor, basta con decir que en su casa de Cerdeña (la de las célebres fotos), dispone de un volcán que se activa con mando a distancia y de sus propios repartidores de pizza y helados. Para completar el puzzle, Enric nos regala unas cuantas frases que han salido de la boca de este hombre, sirva sólo una como indudable muestra:

Acusarme a mí de corrupción es como acusar a la Madre Teresa de Calcuta.

Por otra parte, el éxito de Silvio se basa según dicen, en que habla con claridad y dice lo que piensa, en contra de lo que estamos acostumbrados últimamente. Es rico y no le corrompen, es él quien lo hace. Como dice Enric, Berlusconi no tiene enemigos porque conoce el precio de la gente. Como curiosidad, decir que mi viaje a Roma coincidía con las elecciones municipales y, viendo los carteles de propaganda, nos podemos hacer una idea de los políticos italianos, vaya carita que tienen todos...

Podría pasarme horas desgranando 'Historias de Roma' porque no tiene ningún desperdicio. Por supuesto tampoco falta el Vaticano, Alberto Sordi, la mejor pizzería o la atribución de toda una calle para declarar el sitio exacto donde fue apuñalado Julio César. ¡Ya está! ¡Ya está! Me callo que voy a empezar a aburriros. Sólo me queda recomendaros encarecidamente este libro, independientemente de que hayáis visitado o no Roma. Creo que el disfrute está garantizado en cualquier caso. Ahora ya le he echado el ojo a la Guía literaria de Roma, del que nos habló mi compañera Eva Paris, y es que no se cansa uno de esta ciudad. En fin, permitidme un último consejo (por supuesto dado por Enric): si estáis en Roma y empieza a nevar, no perdáis el tiempo, el Panteón ofrece uno de los espectáculos más fascinantes que se puedan ver, con los copos entrando por la cúpula abierta. Sólo de pensarlo se me pone la piel de gallina...

Volvamos rápidamente a la Piazza del Collegio Romano, porque hay otra cosa que no podemos perdernos: el Museo Doria-Pamphili. La entrada es carilla y el museo es bastante doméstico: una rama de los Doria, italobritánica, sigue viviendo en el piso de arriba. Vale la pena dar una vuelta por el interior, pero lo imprescindible está en un rincón, en una sala minúscula con una puerta cerrada al fondo que utilizan los propietarios, los Doria, para bajar de vez en cuando a contemplar su joya: el Inocencio X pintado por Velázquez. El artista español retrató al papa Inocencio tal como era, con toda su desconfianza y su crueldad dibujada en los ojos. Es un cuadro sobrecogedor.

Doy fe.

RBA Libros Colección: Narrativas 144 páginas ISBN: 9788498677928 17 euros

Más información | RBA Libros En Papel en Blanco | 'Guía literaria de Roma', un paseo por la Ciudad Eterna

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