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Shakespeare & Company, una casa de libros

Shakespeare & Company, una casa de libros
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Cada día pasan cientos de turistas y paseantes por sus puertas, pero sólo algunos, los más curiosos, reparan en el cartel amarillo de la librería Shakespeare & Company. Situada frente a Notre Dame, este rincón se ha ido convirtiendo en uno de los lugares más curiosos de París. Todo empezó en el año 1951, cuando George Whitman oriundo de Salem, Massachusetts, decidió instalarse en la ciudad de la luz para estudiar en la Sorbona. De los libros que fue acumulando a lo largo de sus estudios, nació la idea de fundar una librería.

Idea que recogió de la indiscutible labor de Sylvia Beach, quien regentó una librería con ese mismo nombre en la calle Odeón durante los años veinte y cuarenta, convirtiéndola en el centro de la cultura anglo-sajona en París. Además, Sylvia Beach es recordada y admirada hoy por su apoyo y amistad con escritores como Joyce, Hemingway o T.S. Eliot.

Whitman pasó algún tiempo recorriendo América Latina y le marcó profundamente la hospitalidad con que sus gentes le habían acogido. Así, decidió que Shakespeare & Company sería mucho más que una tienda de libros, sería un lugar de encuentro para escritores y lectores empedernidos que podrían hospedarse y compartir lo que en verdad seguía siendo su casa. Desde entonces, unas 50.000 personas han dormido entre sus paredes a cambio de colaborar con la librería, y autores como Henry Miller o Lawrence Durrell entre otros no dudaron en pasar por allí.

Pero, ¿qué queda hoy de todo eso?

Al franquear la entrada, desaparecen kilómetros y fronteras, y uno tiene la impresión de estar en Nohting Hill y no paseando por el Barrio Latino. Las estanterías ofrecen una apabullante colección de libros en lengua inglesa, libros de todo tipo, desde los best-seller más recientes como ‘Twilight’ (Crepúsculo) hasta ediciones bellísimas de los ‘Twenty poems of love, and one desperate song’ (‘Veinte poemas de amor y una canción desesperada’), de Pablo Neruda. Pero lo que hace que este lugar sea tan especial, aparte de su ubicación, es la atmósfera que se respira, un cartel nos da la bienvenida: “Be not inhospitable to strangers lest they be angels in disguise” (No seáis inhospitalarios con los extranjeros, podría tratarse de ángeles disfrazados).

En la planta baja se vislumbra un viejo piano, con algunas partituras alrededor y una invitación a los visitantes. Aquel que quiera sentarse y deleitar al resto con su música, puede hacerlo. Subiendo las estrechas escaleras llegamos a un piso donde el orden ya es algo muy relativo. Las paredes están formadas por libros y más libros (todos siempre en inglés), y estos, como anuncian los carteles, no están en venta, sino que son sólo de consulta.

Consulta que puede resultar realmente grata en los viejos colchones que ejercen de sofás donde no es raro encontrar tampoco algún tablero que otro de ajedrez. Hasta un pequeño cuarto con una máquina de escribir está siempre a nuestra disposición. Siguiendo el pasillo llegamos a una sala con vistas al Sena donde los domingos se realizan tertulias y conferencias, y donde, por qué no, uno puede sentarse y charlar tranquilamente.

Como curiosidad, cabe decir que en el año 2004, la película Before Sunset (Antes del atardecer) de Richard Linklater y protagonizada por Ethan Hawke y Julie Delpy, vio nacer allí sus primeras escenas, donde Jesse (Hawke) aparece presentando su nuevo libro.

En verdad, Shakespeare & Company es un pequeño paraíso para los amantes de la literatura, y un refugio en medio de una gran ciudad como es París, pues cualquiera, por muy poca relación que tenga con la lengua inglesa, se siente realmente como en casa.

Más información| Shakespeare & Company

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